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Laso 600 partidos

Laso: “Estar 600 partidos significa que la gente valora tu trabajo”

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ENTREVISTA | 23/03/2019

“La afición se siente orgullosa del equipo y eso es muy importante para mí”, afirmó sobre su trayectoria como entrenador madridista.

Cifra redonda para Pablo Laso: 600. Ese es el número de veces que el laureado técnico se ha sentado en el banquillo del Real Madrid desde que llegase en el año 2011 al club blanco. Ocho temporadas al mando de la sección de baloncesto en las que el equipo ha levantado dieciséis títulos: 2 Euroligas, 1 Intercontinental, 4 Ligas, 5 Copas y 4 Supercopas, la última en la presente campaña. El entrenador repasó estos años para Realmadrid.com y Realmadrid TV: "Hablar de recetas de éxito es muy difícil".

  1. ¿Qué significa llegar a esta cifra?

    Cuando vas cumpliendo cifras lo que habla bien es de tu trabajo. El poder llegar a este número de partidos significa que hemos sido capaces de hacer las cosas muy bien, no sólo yo sino también los jugadores y toda la gente que trabaja en el Real Madrid para conseguir que este proyecto tenga el reconocimiento de la gente. El estar 600 partidos significa que la gente valora tu trabajo y en ese sentido estoy muy contento y satisfecho.

  2. Llevas ocho temporadas como entrenador madridista, algo que solo han conseguido Lolo Sainz y Ferrándiz. ¿Cuál es la receta del éxito?

    Hablar de recetas de éxito es muy difícil. Soy una persona que se centra en el día a día, en el trabajo diario, en la mejora diaria, sabiendo que vamos a tener días buenos y malos, pero intentando mantener una línea y un camino. No hay mayor receta que eso: el trabajo e intentar ser competitivos cada día y que la gente valore el esfuerzo de tu equipo. Obviamente tenemos mucha calidad en la plantilla e intentamos todos los años hacer algo mejor.

  3. Ya sólo te queda por delante Lolo Sainz como técnico blanco con más partidos. ¿Te ves superándole?

    No pienso mucho en eso. No es mi manera de ser. No soy una persona que piense a largo plazo, porque creo que no te da nada. El trabajo diario es el que te tiene que poner en tu sitio y estoy muy orgulloso del trabajo de todo el equipo, del club, que empuja mucho para que sigamos siendo competitivos al más alto nivel, y si pensara en mis retos me equivocaría. Pienso en cómo ser mejores cada día y tengo un gran respeto por los grandes entrenadores que ha habido siempre en este club.

  4. Son dieciséis títulos los que has conseguido hasta el momento. ¿Alguno con el que te quedes?

    Todos tienen algo especial. Pero siempre el primero: la Copa del Rey que ganamos en el Palau Sant Jordi. Llevábamos muchos años sin conseguir un título, en su cancha, contra el Barcelona. Al equipo le dio sensación de confianza saber que éramos competitivos y que también podíamos ganar.

  5. Hablando de jugadores, ¿qué cualidad es innegociable para estar en tu equipo?

    Innegociable es el trabajo. El jugador que no es capaz de venir cada día a ponerse el mono de trabajo conmigo va a ir mal. Siento decirlo así de claro, pero es así. Todos los jugadores son distintos, todos tienen su calidad técnica y física, sus problemas, sus cosas buenas. Al final como entrenador lo que intento es llevar el equipo hacia delante y para eso necesito el compromiso de todos y es algo que valoro en todos los jugadores que tengo.

  6. Durante estas temporadas se han creado muchos “Clásicos”: CSKA, Fenerbahçe, Olympiacos… ¿Con cuál te quedas?

    En mi segundo año jugamos la final de la Euroliga contra Olympiacos, algo que si me lo llegan a decir al principio no me lo hubiera creído. Pero el equipo ha ido creciendo y ha seguido siendo competitivo. Me hablas de equipos que son rivales para nosotros en los cuales nos miramos de tú a tú. Ganar a esos equipos es muy difícil, tenemos grandes rivales en todas las competiciones y cada partido para nosotros tiene su importancia. Es lo que tiene el Real Madrid, que todo el mundo quiere ganarte. Fenerbahçe, CSKA, Efes, Baskonia, Barcelona... todos son grandes equipos que buscan lo mismo que tú y siempre hemos aceptado esa competencia.

  7. Contigo al frente, el Real Madrid lleva una media de dos títulos por temporada. Con la Supercopa ganada, ¿es el triplete el objetivo?

    Si dos es la media no sé si lo firmaríamos. Huyo mucho de pensar en títulos aunque obviamente cuando se compite en deporte es para ganar. Estoy muy contento de los títulos y de los campeonatos, pero valoro mucho el día a día, el crecimiento del equipo y no me quedo solamente con el ganar y perder porque sería una recompensa muy “barata”. Como entrenador mi obligación es sacar el máximo del equipo y hay veces que somos capaces de ganar, a veces nos quedamos cerca, pero la sensación que me transmite la gente es que se siente orgullosa por el equipo, porque siempre trabaja al máximo, y eso para mí es muy importante.

  8. Has hecho debutar a doce canteranos en este tiempo. ¿Qué papel juega la cantera para ti?

    Sin el trabajo de la cantera nosotros no seríamos lo que somos. La idea de club y de equipo parte desde que un niño entra con doce años en la cantera. Saber lo que es ser competitivo y lo que significa vestir esta camiseta. El valor que le doy a eso es el valor que se le da desde dentro y que gracias al gran trabajo de Alberto Angulo y todos los entrenadores del club conseguimos que salgan jugadores competitivos y que pueden llegar a jugar en el primer equipo. Todos no van a conseguirlo, sería imposible. Ojalá, pero estamos orgullosos del trabajo de la cantera con el que hemos conseguido muchos títulos en los últimos años y han salido grandes jugadores.

  9. La comunión del equipo con la afición del Palacio es total. Algo de culpa tendrás...

    Siempre pongo el ejemplo de aquel día que perdimos contra el Fenerbahçe y nos quedamos fuera de la Final Four. Aquel día habló magnífico de nuestro equipo pero habló magnífico de la afición. La afición reconoció el trabajo del equipo y eso es algo que no se consigue con victorias. Obviamente las victorias ayudan pero el hecho de que la gente te apoye en las buenas, en las malas, y un día como ese en el que pierdes y la gente te pide salir y que reconozcan el trabajo de los jugadores habla de esa comunión. De querer ver al equipo pelear, sufrir, ganar y dar siempre el máximo. Desde el primer día hemos intentado transmitir eso a la gente porque ellos nos lo transmiten y la prueba está en un Palacio que está siempre lleno.

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