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La 19ª Copa del Madrid

Los blancos ganaron 1-2 al Barcelona con un gol de Di María y otro de Bale que pasará a la historia.

La mayoría de finales quedan en el recuerdo por pequeños detalles, una actuación individual o un gol decisivo. La que enfrentó a Real Madrid y Barcelona el 16 de abril en Mestalla pasará a la historia como la que coronó a Gareth Bale. Con 1-1 y el partido abocado a la prórroga, emprendió una galopada descomunal desde su campo para dejar atrás a Bartra y batir a Pinto. “Es un sueño cumplido”, dijo tras levantar la Copa.

Pero no sería justo monopolizar el título en un solo nombre. Porque la 19ª Copa de España es fruto de un gran trabajo en equipo. Así se demostró a lo largo del camino hacia la final. Olímpic de Xàtiva, Osasuna, Espanyol y Atlético de Madrid fueron testigos de la solidez del conjunto blanco, que se presentó en Mestalla con siete triunfos y un empate, 13 goles a favor y ninguno en contra. “Una trayectoria brillante”, como aseguraba Casillas, a la que se puso el colofón superando al eterno rival en la final de Valencia.

La afición tomó Valencia

“Agradecemos el cariño de la afición. Sin ellos no somos nada”, declaró Sergio Ramos al dedicar el título a los madridistas. Y es que, una vez más, la hinchada blanca demostró ser la mejor del mundo. El día de la final invadió Valencia y, en las horas previas al choque, vivió una gran fiesta en la Fan Zone, donde el propio Florentino Pérez señaló: “Este club ha llegado a ser lo que es gracias a su afición”. 

70.000 PERSONAS CELEBRARON EL TRIUNFO EN CIBELES.

A las 21:30 horas, la fiesta de la Fan Zone se trasladó a Mestalla. Los aficionados llevaron en volandas al equipo a lo largo del partido. Ese apoyo desde la grada pudo ser clave en la salida fulgurante de los de Ancelotti. En apenas diez minutos se habían adelantado en el marcador con un magistral contragolpe que culminó Di María y disfrutado de otras dos ocasiones claras. A pesar de la baja de Cristiano, el Real Madrid era mejor y lo estaba demostrando. En una jugada aislada el Barcelona empató tras un córner. Pero, entonces, el mundo se detuvo y observó la carrera de Bale.

Celebraciones
Con el pitido final se desató la locura. La primera opción de título de la era Ancelotti se hizo efectiva. El italiano se mostró “feliz por el equipo y por la afición". La plantilla lo celebró a lo grande en el césped y en el vestuario de Mestalla. Casillas levantó la 19º Copa de España para el club blanco. Y, como no podía ser de otra manera, la guinda a un día mágico llegó en Cibeles, donde miles de madridistas esperaron al equipo de madrugada. Fue la final de Bale, pero también del mérito de un equipo con mayúsculas.

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