IREN es una empresa australiana de infraestructura digital y centros de datos, con sede corporativa en Sídney. Su negocio combina infraestructura para IA y computación de alto rendimiento, apoyándose en grandes emplazamientos con acceso a energía y capacidad eléctrica. Con este acuerdo demuestra su compromiso con la comunidad, creando un impacto real a través de la innovación y el proceso tecnológico.