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Homenaje a Puskas

Homenaje a la leyenda de Puskas en el Santiago Bernabéu

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NOTICIA | 14/11/2016 | Alberto Navarro

"Cuando hablo de Pancho me pongo de pie. Era un portento, un superdotado”, declaró Amancio en el coloquio organizado para recordar la figura del húngaro.
 
El palco presidencial del estadio Santiago Bernabéu albergó un merecido homenaje a la leyenda de Ferenc Puskas en la semana en la que se cumple el décimo aniversario de su fallecimiento. Moderado por el periodista y escritor Julio César Iglesias, después de la proyección de un vídeo con imágenes del exjugador húngaro comenzó un coloquio en el que participaron Paco Gento, presidente de honor del Real Madrid; otros compañeros de equipo como Amancio, Santamaría y Pachín; György Szöllősi, su biógrafo; y José Tóth-Zele, entrenador en su época en Hungría.
 
“Cuando hablo de Pancho me pongo de pie. No he visto a nadie que fuera centrocampista y que los años le pusieran con posterioridad de delantero centro. El 99% de los jugadores tienden a retrasar su posición. Tenía una precisión enorme en su pierna izquierda. No he visto a nadie con esa precisión. Di Stéfano siempre le tuvo muchísimo respeto. Era un superdotado, un portento, y en un metro cuadrado hacía todo lo necesario para su equipo”, afirmó Amancio.
 
Gento: "Un goleador sin parangón"
“Fue un jugador entrañable y una persona grandiosa. Era todo cariño y amabilidad. No tenía enemigos y como goleador no tenía parangón”. Pachín lo tuvo como rival y luego de compañero: “Ha sido uno de los mejores jugadores que he conocido. Jugando yo en Osasuna me dijeron que tenía que marcarle. Me volvió loco y en el descanso me dijo el entrenador que pasase a marcar a Di Stéfano. Luego conviví mucho con él en el Real Madrid y además éramos vecinos”.
 

Tenía todas las condiciones como futbolista.

Santamaría contó una divertida anécdota con él: “Llegaba de ser campeón olímpico y subcampeón mundial. Estuvo un año parado y llegó con barriguita. La fue bajando poco a poco y en su primera jugada acreditó su talento. Tenía todas las condiciones como futbolista. Hay una anécdota, en este estadio, en el que nos pitan una falta a favor a 40 metros de la portería. Se preparó, tiró y gol. Lo anula el árbitro. Vuelve a tirar y la vuelve a meter por la escuadra y en el mismo lugar. En ese momento miró de nuevo al árbitro y le dijo: '¿La repito?”.
 
Destacable lado humano
José Tóth-Zele y György Szöllősi ensalzaron su lado humano. “Era una persona extraordinaria. Quería que a su alrededor todo el mundo fuese feliz. Hizo muchísimo por sus compañeros”, declaró el primero. Su biógrafo le secundó: “Daba tantas asistencias como goles marcaba. Su mejor estado físico era muy diferente a como llegó al Real Madrid. Aquí tuvo otra vez el impulso para recuperarse cuando todos pensaban que se iba a retirar y cambió su estilo de vida por el Real Madrid”.
 
Ofrenda floral en la Ciudad Real Madrid
Horas antes del coloquio tuvo lugar en la Ciudad Real Madrid una emotiva ofrenda floral junto al busto de Puskas que hay en la entrada del edificio de la cantera. Al acto asistieron, entre otros, Emilio Butragueño, director de Relaciones Institucionales del club; Gento, Amancio, Santamaría y Pachín; Győri Enikő, embajadora de Hungría en España; Gergely Gulyás, vicepresidente del Parlamento húngaro; Farkas Vajk, primer secretario de la embajada de Hungría; Pedro Agramunt, senador y presidente de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa (ET-PKGY, elnök); y representantes de la Academia Ferenc Puskas y de las peñas húngaras del club.

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