Noticia
18 de marzo de 2009
Carlos Cristóbal
La de Paco Monedero es una historia de superación, de valentía, de sentimientos…y de madridismo. El montañero cuenta los días para hacer frente a uno de los retos más importantes de su vida: Alcanzar la cima del Everest. En su viaje, irá acompañado por una bandera con el escudo del Real Madrid, el equipo de toda su vida. El que iba a ver junto a su padre y sus hermanos. Ahora, Paco quiere homenajear tanto a sus familiares como a su equipo en un lugar al que sólo han llegado unos cuantos privilegiados: La cima del mundo.
30 de marzo. La fecha en la que comienza un sueño. Concretamente, el sueño de Paco Monedero, experimentado montañero y gran madridista. Con su equipo ha aprendido que los grandes retos, ésos que parecen más complicados, son los que llevan a las grandes gestas. Y él ahora busca nada menos que la más grande de todas ellas en el mundo del alpinismo. El techo del mundo. El Everest. Para tan importante reto, Paco no estará solo. Llevará en su mochila una bandera de su equipo que le dará fuerzas en los momentos más duros, que seguramente no serán pocos.
Hay dos pasiones en la vida del que aspira a convertirse en héroe, en una de las pocas personas que consiguen alcanzar la cima del mundo sin la ayuda del oxígeno. Una, como no podía ser de otra forma, es la montaña. La otra, el Real Madrid: “Soy madridista desde muy pequeño. Venía muchas veces con mis hermanos y con mi padre. Pasamos grandes momentos en este estadio”, dice en su paso por un césped que ha visto en muchas ocasiones, aunque nunca tan de cerca. Parece mentira, pero a la vez resulta muy llamativo, ver a un hombre que ha visto estampas increíbles en todo el mundo impresionado con el aspecto de un campo: “Tiene que ser increíble sentir la presión de 80.000 personas”.
Al Bernabéu, Paco iba con su padre, Dionisio, y sus dos hermanos, David y Curro. Lamentablemente todos han fallecido. El último de ellos su hermano Curro, también montañero, hace un mes. Por lo tanto, llevando la bandera del Real Madrid no sólo homenajea a su equipo y a sus colores, sino también a su familia. “Esta expedición es un homenaje a mi hermano. Por eso, además de por que yo soy un gran aficionado del Real Madrid, llevo la bandera. Él eran un gran madridista, como mi hermano David y mi padre, Dionisio, y creo que ésta es una bonita manera de recordarles”.
En su aventura, Paco tendrá que hacer frente a muchas adversidades. Y es que ascender casi hasta los 9.000 metros de altura – prácticamente la misma que alcanzan los aviones comerciales cuando toman velocidad de crucero- no es precisamente algo sencillo. Temperaturas en torno a los 35 y los 40 grados bajo cero; el viento, que puede convertirse en el principal objetivo o incluso en una gran amenaza, además todos los infortunios que pueden surgir en una aventura como ésta hacen de este madridista un auténtico héroe que tiene como objetivo llevar el escudo del Real Madrid a lo más alto del planeta.
Al ser preguntado por las similitudes entre su deporte y el Real Madrid, Paco no lo duda: “Son lo más grande. El Real Madrid es el club más importante del mundo, es como el Everest del fútbol”. Sólo quedan unos días para que empiece la aventura. El objetivo es claro: el primero, y más importante, volver. El segundo, alcanzar la cima y a ser posible sin oxigeno. Y el tercero, llevar hasta la cima la bandera del Real Madrid, el equipo con el que Paco, David y Curro disfrutaban cada vez que Dionisio les llevaba al Santiago Bernabéu.