Noticia con opinión
20 de agosto de 2009
Realmadrid.com
Míchel Salgado abandona el Real Madrid después de diez años vistiendo la camiseta blanca, llegando a disputar 371 partidos, y tendrá la oportunidad de despedirse de toda la afición madridista en el Trofeo Santiago Bernabéu. Han sido diez años en los que la profesionalidad y el esfuerzo han sido las señas de identidad del lateral gallego. Desde que aterrizara en el Santiago Bernabéu procedente del Celta de Vigo, Míchel ha sido el referente de la banda derecha, lo que le ha llevado a conseguir muchos títulos, además de llegar a ser internacional en 53 ocasiones con la Selección. Desde Realmadrid.com queremos que Míchel perciba el cariño y el respeto que tan merecidamente se ha ganado de la afición madridista, que nunca olvidará a este gran referente para el madridismo.
El destino a veces es caprichoso, y es que cuando un jovencísimo Míchel Salgado debutó en Primera División con el Celta de Vigo, lo hizo en el Santiago Bernabéu ante el que años más tarde sería su equipo. A pesar de que sólo disputó unos minutos en ese partido, impresionó por su buena actuación.
En sus cuatro años en el Celta, Míchel se convirtió en uno de los mejores laterales de España, lo que llevó al Real Madrid a fijar sus miras en él. En el verano de 1999, Salgado fichaba por el Real Madrid, y comenzaría para él una etapa plagada de éxitos. Desde que llegó al equipo, el trabajo y la dedicación han sido las señas de identidad de Míchel salgado, intentando ganarse el puesto año tras año.
Ese esfuerzo ha tenido su recompensa, porque Míchel lo ha ganado todo con el Real Madrid: dos Copas de Europa (2000 y 2002), cuatro Ligas (2000-2001, 02-03, 06-07 y 07-08), tres Supercopas de España (2001, 2003 y 2008), una Supercopa de Europa (2002) y una Copa Intercontinental (2002) son el brillante currículum conseguido con la camiseta del Real Madrid.
A nivel internacional, Míchel Salgado siempre lo ha dado todo con la Selección. Sus 53 internacionalidades así lo demuestran. Participó en la Eurocopa de Bélgica y los Países Bajos en el año 2000, así como en el Mundial de Alemania de 2006. Sin embargo, las lesiones le impidieron poder estar en el Mundial de Corea y Japón en 2002 y en la Eurocopa de Portugal en 2004, ya que era un habitual de las convocatorias.
A lo largo de todos estos años, el comportamiento de Míchel Salgado siempre ha sido ejemplar, dejándose la piel en cada entrenamiento y en cada partido. Todos los jugadores de la cantera tienen en él un buen espejo en el que mirarse para seguir mejorando. A buen seguro que en su nueva etapa en el Blackburn Rovers, seguirá demostrando que es un jugador de carácter y que garantiza trabajo y profesionalidad.