17/10/2012
Realmadrid.com
Se ha desvelado como un defensor rocoso en los últimos encuentros. Y frente al Panathinaikos fue el acelerador que dio la vuelta al partido con cinco robos de balón. Dontaye Draper, el base de Baltimore se ha adaptado a ritmo de 'Sergios' al Real Madrid. Asegura tener muy buena relación con todos, pero la confianza que le han dado los bases ha sido fundamental para su acople al conjunto blanco. "D.D", así se hace llamar para evitar equívocos en la pronunciación de su nombre, tiene una meta: "complicar la vida al rival". Y así lo ha contado al programa 6'75 de Realmadrid TV, a quienes ha confesado: "Soy un jugador de equipo. No importa los minutos que juegue, lo que importa es aprovechar esos minutos".
Dontaye, nadie te llama por tu nombre. ¿Por qué?
D. o D.D. está bien. Muchos se confunden al pronunciar mi nombre ya que Dontaye es algo diferente, así que suelo decir a la gente que me llame D. o D.D.
¿Podría ser incluso D de Defensa?
D de lo que sea. Mi defensa está siendo ahora muy buena, pero D es Dontaye o de mi apellido, Draper.
Supongo que la experiencia de crecer y jugar en las calles de Baltimore influye en la manera de jugar al baloncesto.
Cuando uno crece en Baltimore lo hace con muy buenos jugadores y cuando juegas en la calle es bueno tener capacidad para defender. En un uno contra uno es muy difícil parar la posesión del rival, así que intentaba frenar esas posesiones o forzar un tiro complicado. Esa es mi meta; sólo eso: jugar intenso y duro, complicar la vida a los rivales para que tengan que dar el máximo. Todo lo que uno aprende en las calles, le sirve luego en la vida y, por supuesto, en una cancha de baloncesto. La defensa es un extra.
¿Cómo ha sido tu proceso de adaptación al Real Madrid?
Para todo jugador, especialmente para un base, es complicado llegar a un equipo nuevo. Cada día, cada semana que pasa vas encontrando más cosas para adaptarte en ataque y en defensa que, ahora mismo, reconozco, que es mejor que mi ataque. Lo único que intento es ser parte del equipo, hacer lo que necesite el equipo; jugar cinco minutos o lo que sea… Se trata de ser parte del equipo. Después, cuando vaya sumando partidos, tu juego puede ser diferente, puede cambiar. Nadie sabe qué va a pasar.
¿Cómo se lleva ver que llega un partido y estas en el banquillo, no saber si vas a jugar?
Es difícil. Sabes que vas a jugar, pero cuando llega el partido, si estás sentado es duro. Puede que sea lo que el entrenador necesita para el equipo y yo, ante todo, soy un jugador de equipo. Ahora no me preocupa si juego 5 ó 30 minutos, si no dar lo que es mejor para el equipo. No importa si mis minutos son muchos o pocos, sólo que cuando el entrenador me ponga yo sea capaz de aprovecharlos.
¿Cómo es el ambiente con el resto de compañeros, en el vestuario?
Genial. Desde el primer día todo el mundo es genial. Los “Sergios” me han dado mucha confianza para tirar, por la manera de jugar. Es genial. La relación con todos es perfecta: equipo, entrenadores. El ambiente es perfecto.
¿Te consideras un base puro?
Personalmente creo que puedo hacer un poco de todo: un día puedo anotar 30 puntos y otro sólo 2. Siempre digo que soy completo. En un partido como estos últimos, es cierto que lo mejor ha sido mi defensa, pero en el siguiente a lo mejor son mis asistencias, mis puntos. Creo que puedo hacer un poco de todo.
El próximo rival es el Khimki… Salida complicada
Será muy duro. Cada vez que salgo a una cancha, mi mentalidad es que cada partido será duro, así que salgo y lucho. Ellos han perdido el primer partido y seguro que saldrán a competir de verdad.
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