Noticia con opinión
04 de agosto de 2012

Silvia Cófreces
La selección española de baloncesto cayó ante Rusia por 77-74 en un partido en el que estaba en juego la primera plaza del grupo B, imprescindible para evitar a los Estados Unidos hasta una hipotética final. Este partido era la primera prueba de fuego para los españoles, que necesitaban dar un paso adelante en estos Juegos Olímpicos y demostrar que están preparados para competir por las medallas ante un rival como la Rusia de Kirilenko. A pesar de la derrota, los madridistas volvieron a ser parte fundamental en el juego de España. Rudy anotó 10 puntos, Sergio Rodríguez ocho, Llull seis y Reyes cuatro.
El partido ante Rusia exigía a los españoles más de lo que habían mostrado ante China, Australia y Gran Bretaña y los de Scariolo salieron a por ello. Dejaron en blanco a los rusos durante los primeros cuatro minutos mientras se alejaban en el marcador (0-10) gracias al juego interior de los Gasol. El primer cuarto finalizó 11-28 para los españoles, que lograron mantener esta superioridad hasta el ecuador del encuentro con un juego rápido y explosivo protagonizado por Sergio Rodríguez y Rudy Fernández, que están haciendo un gran torneo.
Sin embargo, cuando parecía que el partido iba a ser un mero trámite, los rusos despertaron y los españoles volvieron a desconectar. España dejó de mandar en el rebote y perdió dinamismo en el juego interior e intensidad en las defensas. Así, los rusos se pusieron a tres (42-45), empataron el partido (47-47) y finalizaron el tercer cuarto por delante de los españoles con 56-53 en el marcador. Todo un golpe de autoridad que dejaba ver por fin a la verdadera y peligrosa Rusia que quiere luchar por los metales.
El último cuarto fue un toma y daca en el que los de Scariolo siempre fueron a remolque, aunque lograron ponerse cinco por encima (66-71) a falta de tres minutos gracias a la canasta de Sergio Rodríguez. Cuando sólo restaba un minuto para el final, los españoles perdieron su ventaja con el triple de Khryapa (73-73) y no fueron capaces de matar el partido en la siguiente jugada. Los rusos volvieron a dar otro golpe de autoridad, haciéndose con el triunfo sin dos sus mejores armas en funcionamiento. Y es que no estuvieron acertados en triples (8/21) y Kirilenko, que llegaba con una media de 23,3 puntos (segundo máximo anotador de Londres) se marchó sólo con ocho en su casillero.