Noticia con opinión
29 de julio de 2012

Javier García
España cumplió con los pronósticos en su arranque de los Juegos Olímpicos. Los de Scariolo lograron la primera victoria (97-81) ante una selección china muy incisiva que no se rindió en ningún momento. Aunque tardó en entrar en el partido, el combinado nacional desequilibró la balanza con 34 puntos en el segundo cuarto, en un choque donde los ataques se impusieron con claridad a las defensas. Rudy Fernández fue el máximo anotador madridista con siete puntos, mientras que Reyes (2), Rodríguez (5) y Llull (2) también colaboraron en la victoria. Por su parte, Pocius hizo 5 puntos en la derrota de Lituania ante Argentina (102-79).
Incluso para un equipo con la veteranía y oficio de España, un debut en los Juegos Olímpicos pesa. Los de Scariolo, con los madridistas Rudy y Llull de inicio, tardaron en coger el ritmo del partido y se vieron sorprendidos por el acierto de China en los primeros minutos. Un triple de Calderón y una jugada de 2+1 de Pau Gasol cambiaron la dinámica. Ambos fueron los grandes protagonistas del primer cuarto, al anotar 18 de los 19 puntos de la selección, que inició el segundo periodo dos por encima.
Mientras el combinado chino se cargaba de personales demasiado pronto, el juego exterior español se iba engrasando. Las primeras diferencias importantes en el marcador coincidieron con la entrada a la cancha de Felipe Reyes que, en la primera acción de sus terceros Juegos, capturó un rebote en ataque y forzó tiros libres. Aunque China seguía viendo canasta con facilidad, su defensa zonal sucumbía ante el potencial español. Dos triples consecutivos de Rudy Fernández y un espectacular alley-oop de Reyes para Pau Gasol ponían una cómoda renta al descanso (53-41).
La anotación decreció notablemente en la reanudación. España se dedicó a administrar su ventaja, que por momentos pareció peligrar merced al empuje del NBA Yi Jianlian. El ala-pívot, que finalizó el choque con 30 puntos, posibilitó que China iniciara los diez minutos finales a nueve. Sin embargo, la salida de Sergio Rodríguez, con triple incluido, dio a España la fluidez que le faltaba para acabar de rematar el encuentro. Ibaka protagonizó los últimos ataques de una selección que arrancó con buen pie su participación en los Juegos Olímpicos. El próximo partido, este martes, ante Australia.