Ambición y hambre son palabras que lo definen. Pero también humildad, compañerismo y trabajo. Nikola Mirotic crece. Lo hace a pasos agigantados. Este verano su confianza ha dado un paso adelante, algo que le hace asegurar que 2013 debería ser su año. Ya no se siente el jugador número 12. Ahora se sabe una pieza "importante" dentro de su equipo. Su método para haberse hecho imprescindible: "Tener hambre y querer ser siempre el mejor". Aunque hay otros factores, que el ala-pívot le cuenta al programa 6,75, que han influido en la conformación de la personalidad de un líder.