El Castilla de Alberto Toril logró un luchado empate ante el Alcorcón en su quinto partido de pretemporada. El filial vivió un simulacro (bastante real) de lo que se va a encontrar en Segunda División esta temporada. Los blancos dejaron claro que este año van a ser uno de los equipos a tener en cuenta y demostraron que saben sufrir y que pelearán hasta el final cada partido. El empate le sirve al filial para continuar invicto en pretemporada, pero sobre todo le ayudará a tomar confianza de cara al inicio de la nueva campaña que arranca en menos de diez días.
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