Mourinho formó con un 4-4-2 sorprendiendo de salida, ya que utilizó a Canales de delantero acompañando a Benzema y con dos extremos muy abiertos como Cristiano Ronaldo y Pedro León. Aunque la disposición de Canales era una trampa táctica del técnico portugués ya que el cántabro se intercambiaba la posición con Cristiano Ronaldo y unas veces él y otras el portugués asumían la función de mediapunta.