Sólo hay una manera de explicarlo: hay días en que no sale nada. Lo malo es cuando ese día se juega una final. El
Juvenil A no se encontró cómodo en ningún momento sobre el césped del Francisco Bonet de Almuñécar. Los madridistas no lograron armar su juego y les costó crear ocasiones. Algo que aprovecharon ‘los leones’ para irse al descanso con el 0-2 definitivo, gracias a los goles de Peña y Villar. Se ha perdido la final de la Copa del Rey, pero que a nadie se le olvide que este equipo ya había ganado una Liga y la Copa de Campeones.