Crónica
20 de enero de 2010
Alberto Navarro (Tirana, Albania)
Y se hizo la luz en Tirana. Tras un inoportuno apagón que obligó a interrumpir el encuentro durante 90 minutos, la luz regresó al estadio y el partido se pudo reanudar con el mismo guión: dominio total del Real Madrid. Los aficionados, así, pudieron seguir disfrutando de un histórico invitado que se tomó muy en serio su primera visita a Albania. Durante los primeros 45 minutos, los blancos pusieron el juego y, sobre todo, las ocasiones –trece-. Aunque fue Xhafaj, nada más comenzar el encuentro, quien adelantó a los locales. Kaká, de elegante remate de cabeza, puso las tablas a un marcador que no hizo justicia a los méritos contraídos por uno y otro bando. Tras la reanudación, más de lo mismo. El Madrid brillando sobre el cada vez más pesado terreno de juego ante un rival que se cerraba anhelando el empate. Lo rompió Benzema (min.81) tras una buena asistencia de Guti. Al final, todos contentos. A pesar del apagón, el Madrid lució en Albania.
Era la primera visita del Real Madrid a Albania, y las ganas de los jugadores locales por demostrar su valía quedaron patentes desde el pitido inicial. No en vano, el K.S. Gramozi Ersekë –reforzado con cuatro futbolistas del Besa y tres del Tirana- se adelantaron en el marcador a los dos minutos de juego. El tanto fue obra del ariete Xhafaj con la cabeza, pero el mérito del mismo debería ser otorgado al gran centro del brasileño Do Santos –jugador local más peligroso sobre el césped-.
A partir de ahí, el partido solo tuvo un dueño, el Real Madrid. Los blancos atacaron con insistencia tratando de equilibrar un choque que se había puesto cuesta arriba. Lo intentaron Cristiano (4’), Raúl (8’) y Kaká, en dos ocasiones consecutivas (18’ y 30’). El balón parecía resistirse a besar la red del portero Sheshi. Así se pudieron contabilizar un total de nueve ocasiones claras de gol para los visitantes. Tuvo que ser a la tercera de Kaká cuando llegó la vencida. La jugada la inició Cristiano en la banda izquierda y su posterior centro medido fue aprovechado por el brasileño para llevar el balón a la red. Fue un espléndido remate de cabeza en plancha que recordó a algunos con los que Santillana deleitó en otros tiempos a la afición madridista.
Igualado el choque, el Real Madrid no cejó en su empeño de adelantarse en el marcador. Llegaba a base de precisas combinaciones ante las que su rival se veía totalmente impotente, optando como única salida por los balones en largo para las rápidas galopadas de Do Santos. Los blancos gozaron de tres oportunidades más antes de marcharse al descanso con el resultado igualado. Un guarismo que no reflejaba el claro dominio visitante.
Un inoportuno apagón interrumpió el encuentro durante 90 minutos
La segunda mitad se preparaba para dar comienzo cuando se fue la luz del estadio. El apagón afectó a toda la ciudad. Tras más de 90 minutos, la luz regresó y el partido pudo reanudarse. Garay, Ramos y Kaká dejaron sus puestos a Albiol, Arbeloa y Benzema. Cristiano, incisivo y constante durante todo el partido, fue el encargado de abrir la cuenta de oportunidades de la segunda parte con un libre indirecto cerca del área que se marchó a córner. Con el portugués muy activo y Granero muy participativo, el Real Madrid continuó siendo dueño de un partido que no bajó de intensidad en ningún momento.
El Gramozi Ersekë, rendido en la segunda mitad al conjunto de Manuel Pellegrini, fue un espectador de lujo para un Real Madrid que buscó el gol con insistencia. Las combinaciones entre Benzema y Cristiano Ronaldo, luchador hasta la extenuación, fueron de lo mejor de un segundo acto que concentró la mayor parte del fútbol en el centro del campo. Fue precisamente el ariete quien, tras aprovechar un despeje de la defensa albana, inventó un remate al borde de la línea de fondo que se estrelló con el portero (min. 77). Minutos después llegaba el gol de la victoria. Guti, con precisión desde la banda derecha, puso el balón en el punto de penalti donde esperaba Benzema, que con la derecha batía la meta local (min. 81). De esta forma, el Real Madrid conquistó Albania en su primera visita de la historia a un país que se rindió a un equipo que dio su mejor cara.