Noticia con opinión
01 de marzo de 2010
Jairo Herrera
Zinedine Zidane dejó huella, no sólo en los madridistas, sino en todos los aficionados al deporte. Lo ha vuelto a demostrar en una entrevista concedida a “El País”. El crack francés se mostró encantado con su pasado: “El fútbol me lo dio todo”. Y también de su labor actual, tanto con su colaboración con el Real Madrid, club del que siempre expresa las mejores palabras, como haciendo labores humanitarias en su país: “Soy padrino de ELA en Francia y estoy encantado. Hemos ayudado a muchas familias”
En la retina de todos quedó la obra de arte con la que dio al Real Madrid su 9ª Copa de Europa Estamos hablando de Zinedine Zidane, que ha repasado diversas cosas sobre su vida, como su cargo actual en el Real Madrid, y su convivencia con los cracks actuales como Cristiano Ronaldo.
Desde que se retiró del mundo del fútbol, el francés de origen argelino está metido de lleno en varios proyectos. Uno de ellos es ser padrino de la Asociación Europea Contra la Leucodistrofia: “Soy el padrino de la Ela en Francia y estoy encantado. Hemos ayudado a muchas familias, a muchos niños para que puedan tratarse y vivir con normalidad. Siento que estoy haciendo algo importante”. Este verano regresó al equipo blanco para convertirse en consejero del Club. Conoce todos los entresijos del actual equipo “Cristiano Ronaldo dice que quiere ser el mejor del mundo, y después, para conseguirlo madruga para presentarse a las 8 de la mañana en Valdebebas, dos horas antes de lo previsto. Es buen chico, noble y trabajador”.
A “Zizou” le gusta siempre recordar sus inicios en el mundo del fútbol cuando era niño: “El fútbol se empieza a jugar en la calle, ahí ves que hay otros que quieren los mismo que tú”. Además, el ex jugador blanco afirma que le gusta jugar en equipo “En la academia de Cannes con 14 años me enseñaron que mejoras cuando intercambias cosas con los compañeros”. En esa época, también aprendió lo que era la presión: “Los chicos de ahora tienen mucha presión, pero yo también la tenía con 15 años, ya que tenía que estar siempre a tope”. Quiso dejar claro la diferencia entre la mala y la buena presión: “La mala es la que te obliga a ser el mejor del mundo, por eso a mis hijos les digo que pueden jugar sin ser los mejores del mundo. La buena es la que te lleva por ejemplo a dormir y comer bien todos los días”.
Respecto a su futuro, dejó claro que le gustaría poder transmitir a todos lo que aprendió en su carrera: “Nunca pensé en ganarme la vida como lo hice. Jugué al fútbol porque pensé que no podía hacer otra cosa. El fútbol me lo dio todo, dinero, valores… Ahora solo quiero poder transmitir a todos lo que aprendí, para que siempre haya un referente”. El suyo de la infancia fue Enzo Francescoli (llama así a su hijo en honor al ex – delantero uruguayo): “Me ayudó cuando tenía 15, 16 años, porque es una mala edad donde te preguntas muchas cosas, y tienes que tener algo a lo que aferrarte. Yo me aferré a él”. Ahora los dos apadrinan una academia de futuros futbolistas. Así es Zidane, genio y figura.