Noticia
02 de abril de 2009
Carlos Cristóbal (Burgos)
A lo largo de su carrera, varios equipos tuvieron la suerte de tenerle en sus filas, entre ellos el Real Madrid y el Burgos. Y en todos ellos Juan Gómez, “Juanito”, ha dejado una huella imborrable. En el día en que se cumplen diecisiete años de su fallecimiento, tres de los que fueron sus compañeros le recordaron en la Exposición Itinerante que se inauguró en Burgos. Miguel Ángel Portugal, Rubiñán y Paco Bonet recordaron la figura del que fue su compañero, destacando entre todas sus virtudes una inacabable bondad.
En este jueves día dos de abril, el madridismo vive un día especialmente emotivo. Se cumplen diecisiete años del trágico accidente de tráfico que truncó de forma repentina la vida de uno de los mayores mitos en la historia del Club. Juan Gómez, “Juanito”, nos dejó. Pero sigue muy dentro de todos los aficionados del Real Madrid, que se encargan de que la memoria del que fuera el ‘7’ madridista. En cada partido que se disputa en el Santiago Bernabéu aún se escucha, cada vez que el partido alcanza el minuto siete, el atronador “Illa, illa, illa, Juanito maravilla”.
La afición no olvida a Juanito. Y tampoco lo hacen los que fueron y siguen siendo sus compañeros. En este día de tristeza para todo el madridismo el Club viajó, a través de su exposición itinerante que lleva los logros del Real Madrid a todos los rincones de España, hasta Burgos. Una ciudad con la que Juanito, que militó en el equipo burgalés durante su estancia en Primera División, tiene mucha relación. Allí estuvieron Miguel Ángel Portugal, Paco Bonet y Rubiñán , todos ellos compañeros del de Fuengirola. Todos ellos tuvieron palabras de cariño para Juan, un hombre del que pocas personas tienen una palabra mala. A Juan se le añora y se le quiere. Era un hombre muy jovial, una gran persona y un futbolista fantástico”, afirma Rubicanes.
Para Miguel Ángel Portugal, “coincidir con Juanito tanto en el Real Madrid como en el Burgos ha sido un auténtico honor. Era una persona excepcional, que te ayudaba en todo lo que necesitaras para que estuvieras a gusto. Era un ejemplo, un hombre que contagiaba a sus compañeros el espíritu ganador que siempre tuvo”. En la misma dirección apunta Bonet, que aún con el paso de los años no puede ocultar la admiración hacia Juanito: “Deportivamente, Juan ha sido uno de los más grandes jugadores que ha tenido el Real Madrid. Y además, era una persona digna de conocerla. Es una de esas personas que no ha tenido nunca a nadie en su contra. Era especial. Tenía mucho temperamento, pero no tenía ningún tipo de maldad”.
Recuerdos de un gran jugador, pero sobre todo de un gran amigo. Juanito dejó huella allí por donde pasó. En el Real Madrid, como no podía ser de otra forma. Han pasado diecisiete años desde que nos dejó y su recuerdo sigue intacto. Pasarán muchos más y el Santiago Bernabéu se seguirá paralizando para que en cada minuto siete de partido se escuche el “illa, illa, illa, Juanito Maravilla”.