Noticia
04 de marzo de 2009
Gonzalo Peña
La expedición de veteranos del Real Madrid vivió un intenso fin de semana en el país centroeuropeo, donde se desplazó para disputar una competición amistosa ante varios equipos. Los madridistas acabaron ganando además de rendir homenaje a Ferenc Puskas, historia y leyenda del club blanco.
Lo primero era lo primero y nada más llegar el viernes a Budapest, los veteranos visitaron la basílica donde está la tumba de Puskas. Zoco y Pachín se encargaron de realizar la ofrenda floral y después todos firmaron en el libro de honor en un emotivo acto que sirvió para recordar a ‘Pancho’, fallecido en noviembre del 2006.
Tras unas dos horas de viaje por carretera los integrantes de la expedición llegaron a Eger, ciudad en la cual se disputó el torneo y donde fueron recibidos por el alcalde de la localidad en el salón del Ayuntamiento. Éste pronunció en un pequeño discurso lo orgullosos que estaban de recibir al Real Madrid y de la vinculación que habían tenido en el pasado con Puskas. En señal de agradecimiento, Ignacio Zoco le entregó una figura del estadio Santiago Bernabéu como recuerdo de la Asociación de Veteranos.
Ya el sábado, los blancos disputaron los dos respectivos encuentros de su grupo. Primero, vencieron 5-2 al Ferencvaros con Geni y Juanma marcándo a pares y, posteriormente, lograron una abultada goleada al derrotar 6-1 al MTK con Amavisca como gran protagonista al anotar un hat-trick. Estos dos triunfos supusieron el pase a la final. Cabe destacar que, antes del primer partido, se llevó a cabo un emotivo acto en el pabellón de Eger en recuerdo del gran Puskas. Un enorme cartel con su foto presidía la pared de la instalación deportiva, al tiempo que sonaba una melodía húngara mientras todos los presentes formaban puestos en pie recordando la figura de ‘Cañoncito’.
Finalmente, el domingo tuvo lugar la gran final en la que la expedición madridista acabó haciéndose con el torneo tras doblegar con claridad por 6-1 al Honved con Amavisca, que a la postre fue elegido mejor jugador, nuevamente materializando tres goles. El público que llenaba el pabellón, que se mostró encantado con la visita, despidió con una larga ovación a los miembros del Club, que firmaron infinidad de autógrafos y se hicieron fotos con los asistentes a los partidos.
Antes de partir de regreso a la capital de España, los veteranos tuvieron la oportunidad de hacer un recorrido turístico por Budapest en el que pudieron admirar la belleza de la ciudad imperial y comprobar que Puskas sigue siendo un auténtico ídolo en Hungría y que su recuerdo está presente en cada rincón del país.