Noticia
08 de febrero de 2010
Realmadrid.com
Hoy es un día especial para el Club blanco y sobre todo para sus socios. Esta tarde, desde las 19 horas en el Hotel Eurostars, Florentino Pérez impondrá las insignias de oro y brillantes, oro y plata a los socios que han alcanzado una antigüedad de 60, 50 y 25 años, respectivamente, en el Club. La masa social madridista es la esencia de esta institución. Y de todos ellos, el número 1 es José Eulogio Aranguren, socio del Real Madrid desde 1923. El Diario As nos ofrece una deliciosa entrevista con el socio más antiguo de la institución.
►ENTREGA DE INSIGNIAS 2010
José Eulogio forma parte de una familia que ha vivido y escrito parte de la historia del Real Madrid. “Mi tío Sotero y mi padre, Eulogio, jugaron en el Madrid de la década de 1910”. Su padre fue el que le hizo socio, y así es como ha pasado 86 de sus 89 años. Desde muy pequeño su familia lo llevaba al campo de O’Donnell, de donde recuerda como “mi padre y el resto de jugadores lo pintaron, y tenían que montar las porterías para jugar…”.
Muchas son las diferencias que ha vivido entre el fútbol que pudo disfrutar en sus primeros años como socio, y el actual con el que se divierte en el Santiago Bernabéu. “En la época de mi padre no había las botitas que tienen los de hoy, ellos eran amateurs y les costaba hasta dinero jugar”. Además, cuenta como los jugadores “se abrían la cabeza con las cuerdas del balón y no podían disparar de lejos”.
“Los porteros de ahora tienen más mérito”. Es otra de las diferencias que destaca en la evolución que ha vivido del fútbol. Por eso, y después de todos los porteros que ha visto jugar, considera que “Iker es el mejor guardameta de la historia del Real Madrid, sin lugar a dudas”.
Sobre los jugadores, ha tenido la suerte de ver a muchos de los mejores del mundo, pero para él “los mejores fueron Di Stéfano, Kopa, Puskas, Rial y Gento. ¡Qué delantera!”. Tuvo la oportunidad de ver en directo la primera Copa de Europa en París y ha vivido algunos de los mejores partidos y grandes gestas del equipo: “El 4-0 al Borussia Monchengladbach en 1986 remontando el 5-1 de la ida. ¡Vaya noche!”
Como gran amante del fútbol, ha seguido acudiendo al Santiago Bernabéu para ver buen fútbol, aunque confiesa que “dejé de ir un tiempo porque había una señora detrás que decía palabrotas”. Ahora vive los partidos en el palco, con la misma pasión, alegría y sentimiento madridista que el primer día.