Crónica
07 de febrero de 2010
Cristina Monge
El Real Madrid Castilla visitaba otra de las ‘cunas canteranas’ de España: Mareo. Allí, aguardaba otro equipo filial de semejantes características al segundo equipo madridista: juventud, calidad e ilusión. El Sporting B quería demostrar desde el primer minuto que, como le ocurriese al Castilla en las primeras jornadas del campeonato, su fútbol no refleja su puesto en la clasificación. Los locales saltaron enchufados al césped y protagonizaron unos primeros veinte minutos de dominio absoluto. Una autoridad que se tradujo en tres goles de los gijonenses en los quince minutos iniciales. El filial blanco, bastante más regular en cuanto a fútbol que en jornadas anteriores, no pudo superar el varapalo de arranque y, aunque mejoró con el paso de los minutos, nunca pudo imponerse ante un Sporting B que firmó uno de sus mejores partidos de la campaña.
► TODA LA INFORMACIÓN DEL REAL MADRID CASTILLA EN SEGUNDA DIVISIÓN B
Superado el minuto dos, era Ignacio Cases el que recuperaba un balón que se sorteaba la defensa blanca ante la presión local, y levantando el esférico por encima de Antonio Adán abría el marcador. En la misma tónica, el capitán del equipo asturiano, Carlos Menéndez, y tras dejar atrás a tres efectivos defensivos, era el encargado de culminar su buena jugada individual con un disparo impregnado de suerte que se coló en la portería de Adán en el minuto diez de juego.
El Real Madrid Castilla no era capaz de superar la línea del centro del campo. Los locales aprovecharon el descoloque visitante para aumentar su ventaja en el electrónico y, en el catorce, de nuevo Carlos Menéndez, superaba a Adán. La jugada era protagonizada por Guillermo Pérez, que desde la banda derecha puso un pase milimétrico al área donde el capitán local –que entraba perfectamente desde la segunda línea- la enganchó a la red.
El primer disparo del equipo de Alejandro Menéndez se producía en el minuto 19, firmado por el futbolista más activo de los madridistas: Pablo Sarabia. Pero la efectividad de los locales -tres disparos, tres goles- fue determinante para dejar el partido sentenciado ya en la primera mitad. En los últimos compases de este periodo y en los 45 siguientes, el Castilla se fue asentando y se empezaron a ver las primeras combinaciones.
Sarabia seguía buscando sin suerte el gol. Menéndez apostó por dar entrada a Vázquez, Fran Rico y Raúl Ruiz, para quemar todas las opciones, pero sin recompensa en el marcador. El Real Madrid Castilla cayó ante un Sporting B necesitado de puntos e inspirado ante su público. Ahora ya sólo vale pensar en el próximo partido ante el Tenerife B, porque la primera victoria a domicilio de 2010 tendrá que seguir esperando.