Noticia
15 de enero de 2010
Laura Navas (Bilbao)
Manos frías, corazón caliente. Un refrán que sirve para definir a la perfección lo que vivió el Real Madrid en su periplo por tierras bilbaínas. Y es que los aficionados madridistas contrarrestaron las bajas temperaturas de la capital vasca dándole al equipo un más que caluroso recibimiento. Si en el aeropuerto los seguidores se contaban por centenares, no lo fue menos a las puertas del hotel de concentración de la expedición ni en la sesión de firmas de los jugadores.
La instantánea se repite una y otra vez, y sin embargo no por ello deja de sorprender. Horas antes de que el Real Madrid ponga pie en cualquiera de las capitales de provincia de la geografía española, ya se cuentan por decenas los aficionados que esperan pacientes la llegada de su equipo. Sucedió en la Ciudad Condal (Espanyol y Barcelona), en la Comunidad Valenciana (Villarreal y Valencia), en Sevilla, en Gijón y en Pamplona. Y ha vuelto repetirse en el último viaje de los madridistas antes de cerrar la primera vuelta del campeonato doméstico.
Bilbao no quiso ser menos y los seguidores blancos también se contaron por centenares en la capital vasca. En el aeropuerto fueron cerca de 500 los aficionados que quisieron ser los primeros en darle la bienvenida al equipo. No menos numerosa fue la presencia de madridistas a las puertas del hotel Carlton, donde más de 200 admiradores esperaban la llegada de los jugadores, quienes agradecieron tanto cariño firmando autógrafos y posando para las cámaras.
Más tarde se repetía de nuevo la misma escena en la sesión de firmas de los jugadores. Xabi Alonso y Fernando Gago tuvieron la oportunidad de vivirlo en primera persona. Durante cerca de una hora, ambos vieron desfilar a los centenares de Socios y Madridistas que acudieron a ver de cerca a sus ídolos y llevarse un recuerdo imborrable de su encuentro con los jugadores.