Noticia
25 de noviembre de 2009
Realmadrid.com/Efe
El Milán y el Olympique de Marsella empataron hoy a uno en un partido abierto y vertiginoso disputado en el Giuseppe Meazza, tras el que italianos y franceses, junto al Real Madrid, dejan para la última jornada de la fase de grupos de la Liga de Campeones la tarea de decidir quién pasará a octavos de final, aunque con una clara ventaja para los de Manuel Pellegrini que se distancian de los italianos, en dos puntos, y dejan a tres a los franceses.
RESULTADOS Y CLASIFICACIÓN (GRUPO C) CHAMPIONS LEAGUE
Los dos equipos ocupan el medio de la tabla del Grupo C de la máxima competición europea, por detrás del Real Madrid, que hoy dio un paso más hacia la siguiente ronda al vencer 1-0 al F.C. Zúrich y que pasa a encabezar el grupo con diez puntos, con dos de ventaja sobre Milán y tres del Olympique de Marsella.
Los hombres del brasileño Leonardo llegaban al encuentro de hoy con una proyección en su campeonato nacional muy distinta a la del equipo que entrena el francés Didier Deschamps. Un Milán que poco a poco va a más en la Liga italiana supo así plantear su juego a un Olympique que en las últimas semanas no ha tenido los mejores resultados. Y eso se tradujo en un centro del campo prácticamente invisible, en el que parece que el entrenador del Milán ni siquiera había reparado a la hora de plantear su alineación: situando por detrás de los tres delanteros a hombres-gol como son el ex madridista holandés Clarence Seedorf o el italiano Andrea Pirlo.
El 1 a 0 llegó cuando apenas el público había terminado de ocupar sus sitios en las gradas en las botas de Borriello, sin duda el jugador más activo del Milán durante una primera parte en la que el brasileño Ronaldinho estuvo casi desaparecido. Y cuando ya todos en San Siro celebraban un pase a octavos como el que ayer lograron sus compatriotas del Fiorentina en el Grupo E, llegó el gran remate a puerta del argentino Lucho González que puso el uno a uno en el marcador (16).
La segunda parte comenzó con prácticamente el mismo planteamiento de juego que la primera, aunque con alguna que otra mayor jugada a balón parado y con intentos de propiciar la falta que hicieron que el inglés Howard Webb tuviera que amonestar con tarjeta amarilla a Gianluca Zambrotta por simular un penalti. Las fuerzas volvieron a igualarse algo más en la última parte del partido, en la que el español Fernando Morientes salió al terreno de juego por el Olympique para sustituir al capitán francés Benoît Cheyrou. Un equilibrio de fuerzas que, a pesar de que sirve de poco, fue a todas luces justo para el encuentro.