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09 de noviembre de 2009
Realmadrid.com
La Selección Española Sub-17 se clasificó para las semifinales del Mundial de Nigeria en la tarde del lunes, superando en la tanda de penaltis a una selección de Uruguay que no se rindió en ningún momento e igualó dos goles de desventaja: del 3-1, que parecía la sentencia, se pasó al 3-3 y a la prórroga, donde sólo el cansancio impidió más goles. En los penaltis, la suerte sonrió al equipo que más había buscado la victoria: España. De nuevo, el madridista Pablo Sarabia, sobresaliente, fue determinante para "La Roja", aunque su lanzamiento desde los once metros fuera detenido por el portero rival. El rival de los españoles en las semifinales del próximo jueves será la selección anfitriona, Nigeria, que se impuso a la República de Corea (3-1).
Tras una primera parte apasionante con buen fútbol, dos goles, dos penaltis y dos expulsiones se llegó al descanso con un 1-1 en el marcador. Como en sus anteriores partidos, y pese a la mayor entidad del rival España no renunció a su filosofía y a su espíritu de salir desde inicio a dominar el partido.
En apenas cinco minutos, Isco y Borja dispusieron de dos oportunidades inmejorables, mientras que Uruguay era incapaz de cruzar el centro del campo. Pero, sin embargo, Luna botó un libre directo, el balón golpeó la cabeza de Borja y despistó a Edgar, que no pudo evitar el 0-1 a los 10 minutos de juego. Pero el tanto sirvió para subrayar el dominio de los de Ginés Meléndez.
Sarabia, determinante
De nuevo, el madridista Pablo Sarabia fue determinante. En otra buena gran jugada del juvenil, Sarraute se vió obligado a cometer un penalti con el que Isco puso el empate. La banda izquierda era el quebradero de cabeza de los uruguayos y, de nuevo Sarabia cruzó un balón con acierto directo a la cabeza de Isco, que remató al palo antes de que el portero pudiera despejar a corner al filo de la media hora (2-1). Antes, Sergi Roberto no acertó desde los once metros.
Sarabia, la pesadilla de los uruguayos volvió a protagonizar un jugadón, colándose hasta la línea de fondo y poniéndosela a Borja para que el delantero del Atlético de Madrid anotara, aunqeu esta vez no pudo ser. Pero sin apenas tiempo de reacción, una gran contra de España, iniciada por Muniesa y prolongada para Borja significó el 3-1.
Del 3-1 al 3-3
Sin embargo, España se relajó y prácticamente resucitó a Uruguay, que acortó distancias en una jugada más que dudosa tras un fallo en cadena de la defensa y en un remate de Mezquida, que el árbitro dio por bueno aunque el balón pareció no cruzar la línea. Además, el empuje uruguayo tuvo sus frutos y Gallegos logró un empate que era sinónimo de prórroga.
Pero el equipo español volvió a resurgir y se adueñó de la prórroga y disfrutó de muy claras ocasiones por medio de Isco, Sarabia, Amat y Borja, pero el cansancio impidió afinar la puntería y el cruce quedó abocado a los penaltis, donde España falló un lanzamiento y Uruguay dos, el segundo por una gran parada de Edgar. Otra pena máxima convertida por Isco cerró un gran partido.