Zinedine Zidane es uno de los pocos jugadores que permanecerán para siempre en el olimpo del fútbol. El madridismo tuvo la suerte de disfrutar de su exquisita calidad sobre el terreno de juego durante cinco temporadas, en las que dejó jugadas inolvidables como aquella impresionante volea que significó la novena Copa de Europa para el Club. Desde su retirada en 2006,
Zizou ha estado volcado en proyectos solidarios, como el apadrinamiento de la Asociación Europea contra las Leucodistrofias (ELA). De su mano regresó al Bernabéu, "a la que siempre consideraré mi casa".