Noticia
30 de septiembre de 2009
Álvaro Velasco
Es precioso ver como los aficionados reconocen el trabajo a los deportistas. En el minuto 62, Fernando Morientes fue sustituido. El Santiago Bernabéu se puso en pie para reconocer la trayectoria a un hombre que hizo mucho por el Real Madrid. La misma sensación tuvo Gabriel Heinze. Ambos regresaron al estadio que tantas veces defendieron, esta vez con la camiseta del Olympique de Marsella.
Fueron titulares. Era un día especial para ambos. Y fueron de lo mejor de su equipo. Morientes, que se llevó una gran ovación al ser sustituido, y Gabriel Heinze, se sentaron en el otro banquillo del estadio. El delantero manchego trabajó mucho en labores defensivas e intentó todo lo posible por hacerle un gol a su amigo Iker Casillas. En la primera mitad realizó una gran jugada personal.
Por su parte, el defensa argentino Gabriel Heinze se mostró muy activo durante todo el partido. Aguerrido e intenso, como en él es habitual, poco pudo hacer ante la descomunal pegada del Real Madrid. Aportó experiencia y fuerza a una defensa que en muchos momentos se vio desbordada por la velocidad y calidad de la delantera madridista.
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