Crónica
23 de septiembre de 2009
Cristina Monge
El partido que ha enfrentado en esta quinta jornada de Liga al Castilla y al Sporting B nos ha deparado muchas cosas. En la cara de la moneda: la primera victoria del filial, el debut de Rubén Ramos, muchos minutos de buen juego con absoluta posesión madridista, enmendamiento de imprecisiones pasadas y la sensación de que el arranque de Liga del Castilla se va a quedar en una mera anécdota. En la cruz de la moneda nos encontramos la lesión de Cristian con un esguince de tobillo, la rigurosidad del árbitro al mostrar la roja a Cordero y el fallo del penalti por parte de Rubén Ramos.
Que el Real Madrid Castilla quería y debía ganar era la gran consigna que desde el primer minuto quedó reflejada sobre el terreno de juego. El filial madridista salió enchufado, dominador y sin rastro de las dudas e imprecisiones de partidos pasados. Muestra de ello fueron las dos primeras tentativas de Adam Szalai, que avisó con un disparo a la media vuelta (min.1) en el área pequeña y un lanzamiento desde la frontal un minuto más tarde. El guión de la primera mitad fue de absoluta dominación de los madridistas que con el paso de los minutos ganaban en posesión y virtuosidad en el juego. Un vendaval ofensivo que debía traducirse en goles. Pudo llegar en las botas de Vázquez (min.11), aunque la más clara fue un gran pase entrelíneas en la zona más caliente del área de Cristian a Raúl Ruíz que no opta por el chut y sí por intentar poner el balón en la línea de gol a un Szalai que no atina al remate.
La cara de la moneda: primera mitad de dominio y oportunidades
Pero el fútbol sería justo y el Castilla encontraría recompensa. Tendría que ser desde la línea de los once metros. Raúl Ruíz es derribado y el capitán Pedro Mosquera no falla la pena máxima (min.28). Del Sporting de Gijón B hasta la fecha no se sabía nada. Ni una llegada peligrosa contabilizada, ni siquiera una jugada entrelazada que diera atisbos de que este equipo podía ser superior al filial en esta tarde de fútbol. De hecho el mayor protagonismo para la escuadra visitante fue cuando el central Javi Poves derribaba a destiempo a Javier Velayos y era “invitado” a coger el túnel de vestuarios. Entre quejas y lamentaciones, desatinada intervención del mister visitante, el ex futbolista Abelardo Fernández, que también veía la tarjeta roja.
Con superioridad numérica, en el marcador y de juego, el Real Madrid Castilla se fue satisfecho al descanso. Pero la primera jugada de la segunda mitad borraría, por poco tiempo, la sonrisa de los aficionados del Di Stéfano. Sergio culminaba una carrera batiendo a Adán (min.45). Parecía que el Sporting, tercero en la tabla, despertaría de su letargo, pero fue sólo un espejismo. El Castilla no pecó de nerviosismo y de nuevo el fútbol fue justo y la suerte, esta vez, vistió de blanco. El 2-1 lo anotaría en propia puerta Landeira (min.52), aunque las felicitaciones fueron para David Mateos que fue quien armó el disparo que chocaría en el mediocentro.
El Castilla recuperó la confianza, pero merecía sumar un buen gol para cerrar la tarde. Dos jugadores que en este día habían estado muy acertados firmarían la sentencia. El pase desde la izquierda lo ponía Cordero. El centrocampista ha estado muy atinado en las labores en el mediocampo junto a Pedro Mosquera, tanto en la contención como en la salida del balón; la pena es que en el minuto 78 el árbitro le mostrara una rigurosa tarjeta roja por una falta en la frontal. Pero volviendo al tercer gol, la ejecución era obra de Adam Szalai (min.55). El húngaro lo había buscado y lo conseguía demostrando su eficacia de cara a portería. Tanto Mosquera como el ariete suman dos tantos en sus casilleros.
La cruz de la moneda: fallo de Rubén Ramos y lesión de Cristian
El partido dejaría una guinda agridulce ya que en el minuto 82’ una de las grandes incorporaciones de este año y que debutaba esta temporada con su nuevo equipo, Rubén Ramos, erraba un lanzamiento de penalti. Y también en la cruz de la moneda volvemos a hablar de lesiones: si el pasado partido era Javi H el que caía de gravedad, esta tarde era Cristian el que sufría un esguince en su tobillo izquierdo. Esperemos que el delantero pueda recuperarse lo antes posible. En definitiva, el Castilla ya suma su primera victoria de la temporada y como decía el mister en la previa de este encuentro: “Ojalá ganemos y el mal arranque se quede en una mera anécdota”. Primera prueba… superada.