Noticia
14 de septiembre de 2009
Laura Navas (Zúrich, Suiza)
Balón, balón y balón. Pases, marcajes, paredes, desmarques. Lanzamientos desde la frontal, desde el córner, desde la banda… Qué ganas de fútbol. Y qué bien aprendida la lección de que hay que ganar cada partido para empezar a caminar por el cauce de una Champions que esta temporada desemboca en el Santiago Bernabéu. El primero hay que darlo ante el Zúrich. El equipo pisó por primera vez el Letzigrund Stadion, escenario del encuentro, para completar la última sesión de trabajo antes del partido. Un entrenamiento en el que los 20 jugadores dieron sólo el cien por cien porque el martes piensan dar mucho más…
La sesión de entrenamiento de los madridistas, que arrancaba a las 19:00 horas, comenzó con una instantánea habitual, la de Manuel Pellegrini hablando con sus jugadores, todos reunidos en círculo. Pero al mismo tiempo era una imagen especial, distinta. Impresiona cuando se da en un estadio vacío, con los jugadores luciendo una pose contundente de concentración y un eco abrumador a Champions en el ambiente. No se escuchó la charla del técnico chileno, pero se puede intuir algo parecido a que hay que ganar sí o sí para comenzar con buen pie en una competición por la que los madridistas quieren andar con autoridad.
Y para eso hay que ganar. Y para ganar hay que meter goles. Y para eso tiene el Real Madrid una plantilla inmejorable que volvió a demostrar este lunes las muchísimas ganas que tiene de fútbol, de superarse con cada partido, de deslumbrar en cada pase… La implicación de los jugadores es máxima y así lo demostraron en la última sesión antes del estreno europeo ante el Zúrich (martes, 20:45 horas, TVE1). El entrenamiento, que comenzó con los habituales ejercicios de calentamiento, fue cogiendo más y más intensidad con el paso de los minutos.
Energía a raudales
Con los músculos a punto, el balón, ansioso de entrar en escena, se adueñó de todo el protagonismo. Primero en los dos rondos en los que se dividieron los jugadores mientras los tres porteros (Casillas, Dudek y Adán) se ejercitaban aparte junto al preparador Xavier Mancisidor. Las risas y las bromas de las que eran protagonistas Guti, Pepe o Cristiano, resonaban en un estadio que contemplaba el inmejorable ambiente que reina en el vestuario. Más tarde, todos en fila y reparto de petos para jugar un partidillo a medio campo. Antes habían gozado de tiempo libre para ensayar paredes, lanzamientos largos de balón y más de un disparo a puerta.
Balón para todos
Incluido Adán, que demostró sus dotes como jugador de campo mientras sus dos compañeros bajo palos defendían sendas porterías. Dos equipos. A la izquierda Dudek, Gago, Lass, Metzelder, Drenthe, Marcelo, Kaká, Adán, Raúl y Van Nistelrooy. A la derecha Casillas, Arbeloa, Pepe, Xabi Alonso, Albiol; Cristiano Ronaldo, Granero, Benzema e Higuaín. Mucha intensidad en los cerca de 45 minutos de partido durante los cuales se pudieron ver goles y sobre todo mucha presión con el esférico en los pies.
Terminado el encuentro Manuel Pellegrini ensayó también la actuación de sus hombres a balón parado. Se practicaron los lanzamientos desde el córner trabajando el despeje en defensa y el remate en ataque. Misma receta para los disparos de falta desde las bandas. Hubo oportunidades para todos. Ristra de balones en la frontal del área y uno tras otro, 18 jugadores pusieron a prueba su efectividad y la de los porteros. Dudek y Casillas se turnaron bajo palos para intentar disipar los lanzamientos de sus compañeros. Guti, Albiol, Arbeloa, Pepe, Drenthe, Cristiano, Gago, Kaká, Van Nistelrooy, Marcelo… No se libró ninguno. Ni siquiera Adán, que despertó las risas de todos con un disparo algo desviado… Pierna de portero. Con la exhibición de dardos a puerta finalizó la sesión de trabajo en un estadio que ojalá vea el martes una nueva demostración de poderío de los madridistas.