Previa
14 de agosto de 2009
Arancha Díaz (San Sebastián)
Llegó el día del Centenario de la Real Sociedad. Dos clubes hermanados por su historia y unidos por la tradición, celebrarán la llegada al fútbol de la Real, uno de los grandes de la Liga española que busca volver a pelear con los grandes. Anoeta vivirá una fiesta del fútbol en el que los 207 años de historia que suman los dos clubes harán disfrutar a los más de treinta mil aficionados que se darán cita en el estadio donostiarra. El partido ante el Real Madrid será el broche de oro para un Centenario merecido por toda la afición txuri urdin.
En agosto de 1993, San Sebastián vivió un día que marcaría la historia del fútbol donostiarra. La Real Sociedad dejaba el pequeño campo de Atocha para mudarse al nuevo estadio de Anoeta y dar un paso más en su evolución. Una cita histórica que tuvo como invitado estelar al Real Madrid. Dieciséis años después, el club madridista de nuevo está al lado de la Real Sociedad, esta vez para celebrar el acto central del Centenario, un partido conmemorativo entre dos de los equipos históricos del fútbol español. Dos clubes centenarios avalados por su historia, palmarés y trayectoria que han tenido el honor de ver jugar a algunos de los mejores futbolistas de la Liga nacional.
Un partido que además será una fiesta sobre el terreno de juego. Para el Real Madrid este será el séptimo partido una pretemporada que, hasta el momento, está siendo positiva. Los de Manuel Pellegrini tendrán enfrente a su primer rival nacional a sólo dos semanas de que la Liga alce su telón. Con todos sus efectivos en plena forma y con las únicas ausencias de los futbolistas con problemas físicos –Gago, Ramos y Marcelo-, además de Van Nistelrooy, Diarra, Metzelder, Negredo y Van der Vaart, el técnico chileno tendrá de nuevo ante la Real una oportunidad para seguir probando a su equipo. Pellegrini, con toda su artillería pesada y podría presentar un once de gala para una cita muy especial. Casillas estaría en portería, con Arbeloa, Pepe, Albiol y Drenthe o Torres en defensa, un centro del campo formado por Lass y Xabi Alonso, con Cristiano Ronaldo por la derecha y Raúl por la izquierda, en la media punta Kaká, y Benzema como artillero. Aunque Pellegrini podría variar esta idea y dar paso a otros futbolistas ya que es en la parte ofensiva donde el técnico madridista tiene más opciones.
La Real, por su parte, ha disputado cuatro encuentros, de los que ha conseguido la victoria en todos, y en los que ha dado una imagen ilusionante a sus aficionados. Los de Martín Lasarte quieren cerrar la fiesta del Centenario con una victoria y para ello ha convocado a todos sus hombres. Una plantilla joven que este año buscará de nuevo subirse al tren de Primera División. Destaca entre los txuri urdin el gran papel que están desempeñando los hombres de ataque: Aguirretxe, con tres goles en tres encuentros, y Griezmann, el joven francés de 18 años que, siendo juvenil, se ha convertido en la revelación logrando cinco goles este verano. Junto a ellos, dos futbolistas importantes en la Real, su guardameta, Claudio Bravo, y Xabi Prieto, un clásico del equipo donostiarra.
UNA VISITA ESPECIAL
Y si en lo deportivo, el encuentro será una auténtica fiesta, en lo social además estará marcado por dos retornos. Xabier Mancisidor regresa a la que fue su casa y en la que ayudó a preparar a los guardametas donostiarras. El actual preparador de porteros trabajó durante once años en el club blanquiazul, y ahora regresa de la mano de su nuevo equipo. Pero sin duda, si hay un miembro de la plantilla madridista que vivirá el partido del Centenario de la Real Sociedad de manera especial, ese es Xabi Alonso. El donostiarra creció como futbolista en el club vasco, donde estuvo en categorías inferiores hasta que llegó al primer equipo de la mano de John Toshack en 2001. La afición tendrá con Xabi Alonso, un regalo más para su cumpleaños centenario. Tanto Alonso como Mancisidor vivirán emocionados la fiesta del Centenario que comenzará a primera hora de la tarde en los aledaños de Anoeta y que continuará en el interior del estadio donostiarra, con los festejos previstos antes del partido.