Noticia
13 de agosto de 2009
Manuel Díaz
El encuentro del sábado 15 de agosto en Anoeta (22:00 horas/LaSexta) servirá para reeditar un duelo apasionante entre dos históricos de nuestro fútbol. Las últimas temporadas no han podido verse las caras al estar el conjunto donostiarra en Segunda División, por lo que será un bonito reencuentro en una noche tan especial para los locales ya que celebran, con este partido, sus cien años de existencia.
En un total de 126 enfrentamientos, el Real Madrid venció en 67 ocasiones, empataron 36 partidos y perdieron 23 veces. Las estadísticas en San Sebastián son muy igualadas, con 23 triunfos blancos, 20 empates y 20 derrotas, y en Madrid son demoledoras a favor del conjunto de Concha Espina con 44 victorias, 16 empates y tan sólo 3 derrotas. Unos números que muestran la superioridad del Real Madrid en campo propio y la igualdad que existe cuando viajan a jugarse los puntos al norte del país.
El primer partido que jugaron en territorio txuri urdin acabó con derrota madridista por 5-4. Se trataba de un 19 de mayo de 1929 cuando se enfrentaron en la jornada 12 del campeonato liguero, marcando para los locales Kiriki, Mariscal, Bienzobas, Marculeta y Cholin, y para los blancos Del Campo, Rubio y un doblete de Lazcano.
El 10 de enero del 2004 fue la última vez que la Real pudo vencer a los blancos en Anoeta (1-0) gracias a un solitario tanto de Karpin. Y fue en noviembre del año 2005, en la jornada 13, cuando tuvo lugar el último empate en San Sebastián entre ambos clubes (2-2). Amorrortu y Luxemburgo eran los técnicos en un encuentro en el que los madridistas tuvieron que responder a los goles de Xabi Prieto y De Paula. Y lo hicieron mediante los tantos de Raúl Bravo y Zinedine Zidane en los minutos finales.
El último partido que disputaron Real Sociedad y Real Madrid en territorio donostiarra fue el 10 de febrero del 2007. Era la jornada 22 del campeonato nacional de Liga y los blancos se llevaron los tres puntos (1-2) gracias a una remontada tras los goles de Beckham y Van Nistelrooy, como contestación al tanto inicial de Aranburu.