Noticia
15 de julio de 2009
Carlos Cristóbal (Dublín)
El primer día, con más de cuatro horas de trabajo en total, resultó agotador para los jugadores del Real Madrid. Sin embargo, no es momento de parar sino todo lo contrario. Por ello, el equipo volvió en la mañana del martes a ponerse manos a la obra para seguir preparando la próxima temporada. De nuevo tres sesiones y de nuevo importante carga física para que los miembros de la plantilla que dirige Manuel Pellegrini alcancen el punto de forma idóneo cuanto antes.
El segundo día del Real Madrid en Maynooth (Irlanda) comenzó de la misma manera que lo hizo el primero: Con mucho trabajo. La expedición del Real Madrid no quiere perder ni un minuto para llegar cuanto antes a un buen estado de forma tras un mes de vacaciones. Tras el desayuno, los jugadores de la plantilla madridistas comenzaron su segunda jornada de entrenamientos a las 8:00 de la mañana en el campo situado en el mismo hotel de concentración. Allí, Pellegrini dirigió una sesión de trabajo esencialmente física que duró aproximadamente una hora. Tras ella, los jugadores disfrutaron de un tiempo de relax antes de saltar nuevamente al terreno de juego, esta vez ante la expectación del numeroso grupo de aficionados, principalmente niños, que se dieron cita a la entrada del terreno de juego.
Con respecto al trabajo específico realizado por los jugadores, fue muy similar al del primer día. Es una época en la que la condición física y su mejora son las principales prioridades, mientras que los aspectos tácticos y técnicos quedan en un plano secundario. Por ello y, tras unos minutos de calentamiento, el grupo volvió a realizar un circuito con ejercicios de velocidad y fuerza en los que el balón sólo apareció de manera secundaria con un ejercicio de disparo en el que se potenció también la velocidad y la explosividad gracias a los cambios de ritmo.
En cuanto a los tres jugadores tocados que actualmente hay en el grupo, siguieron entrenando al margen. Mahamadou Diarra y Ruud Van Nistelrooy siguen con su plan específico de recuperación. En la mañana de hoy, los dos jugadores subieron el nivel ostensiblemente, e incluso se les pudo ver trabajando con pesas, al igual que el resto de sus compañeros, durante algunas fases de la sesión. Palanca, por su parte, trabajó al margen durante toda la sesión para recuperarse totalmente de los problemas que está arrastrando en el ligamento externo del pie izquierdo. No obstante, el canterano es optimista, e incluso podría volver a ejercitarse junto al resto del grupo esta misma tarde.
El entrenamiento comenzó con una climatología típica en Irlanda. Temperatura agradable, pero cielos nublados. Sin embargo, con el paso de los minutos las nubes dieron pie a un espléndido sol. Una nueva nota positiva para un equipo que está trabajando muy duro y en el que las ganas y el buen ambiente se notan. Los jugadores nuevos se encuentran, después de casi una semana, perfectamente integrados en el grupo. Los que ya formaban parte de la plantilla los han recibido a la perfección y se muestran muy ilusionados ante el nuevo proyecto. Con estas premisas, el trabajo se desarrolla de una manera amena y divertida que termina por resultar mucho más eficaz.