Noticia
14 de julio de 2009
Carlos Cristóbal (Dublín)
Sólo pasaron cuatro horas desde que finalizara su segunda sesión de entrenamiento cuando el Real Madrid se puso nuevamente manos a la obra. La lluvia, omnipresente a lo largo de todo el día, volvió a aparecer a las 18:30 horas, cuando el equipo blanco saltaba por tercera vez en su primer día de staff al campo de entrenamiento.
Pellegrini volvió a contar con el mismo número de jugadores que en el entrenamiento de la mañana a excepción del canterano Miguel Palanca, Ruud Van Nistelrooy y Mahamadou Diarra. El resto fue llegando progresivamente desde el hotel al campo de entrenamiento hasta que, a la hora señalada, toda la plantilla se colocó en corro para recibir la charla técnica del mister para explicar a sus pupilos en qué iba a consistir la última sesión del día. Tras estar reunidos durante unos minutos en torno al técnico, los jugadores comenzaron a calentar con unos minutos de carrera, siempre comandados por Raúl.
Si en la sesión de la mañana el trabajo físico había sido el principal protagonista, en este entrenamiento vespertino fue el balón quien llevó el peso del entrenamiento. Los jugadores, entre ellos el capitán Raúl, han manifestado su satisfacción por el gusto de Pellegrini de trabajar mucho con el esférico, y en esta ocasión tuvieron la oportunidad de volver a comprobarlo. Series de pases en corto, diagonales…El objetivo número uno es que los jugadores se vayan familiarizando con el balón tras un mes en el que la inmensa mayoría de ellos ha optado por desconectar.
Tras el importante trabajo físico desarrollado a lo largo de la mañana, era de esperar que la carga física no fuera excesiva durante la tarde, tratando de evitar posibles sobrecargas y lesiones similares, muy comunes en estas fechas. Por ello, los estiramientos entre los jugadores blancos fueron numerosos y muy frecuentes entre ejercicio y ejercicio. Los pases, rondos y la conducción del balón con cambios de ritmo fueron los ejercicios más realizados por unos jugadores que están comprobando el grado de exigencia del nuevo técnico madridista.
TRES AUSENCIAS SOBRE EL CÉSPED
Para no forzar en exceso la máquina, los tres jugadores tocados de la plantilla descansaron durante el ejercicio de la tarde. Miguel Palanca, que sufrió un esguince en el ligamento lateral externo con inflamación de su pie izquierdo, ya no se pudo ejercitar al mismo ritmo que el resto del grupo por la mañana. Por su parte, Diarra y Van Nistelrooy, que trabajaron intensamente en el entrenamiento matinal para recuperarse de sus respectivas lesiones de rodilla, se limitaron a unos minutos de carrera continua antes de que el resto de sus compañeros comenzara a ensayar a las órdenes de Pellegrini nuevos aspectos tácticos.
El primer día de trabajo del Real Madrid en Irlanda ya es historia. Un día largo y en el que los jugadores trabajaron muy duro, como tiene que ser en unas fechas en las que se fragua la preparación del equipo a lo largo de toda la temporada. Por ello, el plan de entrenamiento será exactamente igual al marcado en este debut en Irlanda.