Noticia
01 de julio de 2009
Carlos Cristóbal
Cada vez que llega un gran campeonato de selecciones se hacen pronósticos para saber quiénes son los favoritos, y entre ellos siempre está Francia. Tras los años dorados del equipo que comandaba Zidane, a Les Bleus les toca renovarse otra vez. Para ello cuenta con Karim Benzema, nuevo jugador del Real Madrid, como uno de los principales valedores de un equipo lleno de juventud y talento.
En todo equipo se cumplen ciclos, pasos de una generación a otra. Esta evolución es, más notable si cabe, en lo que a las selecciones se refiere. Los combinados suelen basar sus equipos en una serie de jugadores miembros de una misma terna, que hayan coincidido en categorías inferiores en muchos casos. Cuando una generación da por terminado su ciclo en la selección, una nueva tiene el deber de asumir la responsabilidad de mantener o incluso aumentar su nivel. Esa es la misión que Benzema, nuevo jugador del Real Madrid, asume junto a otros compañeros en la siempre competitiva selección francesa.
Al igual que hicieron los Zidane, Desailly, Deschamps, Djorkaeff y compañía en su día, ahora a Benzema, Narsi o Gourcouff les toca recoger el testigo. El último fichaje del Real Madrid es una de las piezas claves en el proyecto de Les Bleus, con las miras puestas en el próximo Campeonato del Mundo, que se disputará en Sudáfrica en 2010. Y a juzgar por los éxitos que ha conseguido en las categorías inferiores – ha sido campeón del Campeonato de Europa en categoría Sub-17 y Sub-18-, los franceses han elegido bien a uno de sus líderes.
Tras sus éxitos en las categorías inferiores y debutar con el Olympique de Lyon en Primera División, la internacionalidad le llega en el año 2007. Concretamente el 28 de marzo, en partido amistoso frente a Austria disputado en el estadio de Saint Denis. Benzema no fue titular, pero se convirtió en protagonista absoluto del encuentro. Entró en el minuto 46 sustituyendo a Djibril Cissé, y no tardó en reivindicarse. Ocho minutos después de su entrada en el campo, en el 52 concretamente, recogió un buen pase de Nasri para batir, con un disparo raso y ajustado al palo, la portería austriaca. Era sólo el comienzo.
En total, Benzema ha jugado 24 partidos con la selección francesa, en los cuales ha conseguido trece victorias, seis empates y cinco derrotas. Ha jugado doce partidos amistosos, cinco de clasificación para la Eurocopa de 2008, otros cinco de clasificación para el Mundial de 2010, y dos de una Eurocopa en la que Francia cayó eliminada en primera ronda, uno de los mayores varapalos en la carrera de un jugador que acostumbra a llegar lejos en todas las competiciones. En ellos ha conseguido seis tantos, dos de ellos en partido clasificatorio para la Eurocopa y cuatro en amistosos. Goles a los que hay que sumarle sus no pocas asistencias a otros compañeros, faceta en la que también destaca.
Con Benzema, el Real Madrid se hace con los servicios del último exponente del delantero centro francés de los últimos años. Heredero, entre otros, de Henry – con quien comparte selección- o Trezeguet, el nuevo ariete del Real Madrid es también el dueño del 9 en la selección francesa, una de las más fuertes del mundo.