Noticia
07 de junio de 2009
David Briz
El conjunto Juvenil del Real Madrid logró el pase a las semifinales del Mundialito de Clubes sub- 18 tras imponerse con comodidad al Corinthians (3-0). Los goles de Jordi Martín, Óscar Plano y Alex Fernández plasmaron la abrumadora superioridad de los blancos sobre un equipo brasileño que pasó desapercibido por el Nuevo Matapiñonera de San Sebastián de los Reyes. El conjunto de Juan Vicente Peinado espera rival para las semifinales que tendrán lugar el próximo martes. Éste saldrá del cruce que enfrentará en la tarde del domingo a Rayo Vallecano y Dinamo de Kiev.
El sueño de coronarse campeón en el Mundialito de clubes está desde hoy un poco más cerca. El Nuevo Matapiñonera fue testigo de una auténtica exhibición de fútbol brillante a la par que eficaz del conjunto blanco. Los de Peinado no encontraron rival en un Corinthians que apenas inquietó la meta de Aleix a lo largo de los noventa minutos. La dureza empleada por el conjunto brasileño, en alguna ocasión de forma desmedida, fue superada por el juego de toque preciosista y con grandes dosis de calidad practicado por el Real Madrid. Los jugadores madridistas bordaron el fútbol de conjunto a lo largo del partido.
Desde recién comenzado el encuentro, el Juvenil B hizo toda una declaración de intenciones. Espoleado por un sensacional Carvajal, los blancos se volcaron al ataque en busca de la victoria sin descuidar eso sí, la faceta defensiva. Con Álex Fernández y Kamal como brújulas inmejorables en el centro del campo, el equipo de Juan Vicente Peinado se adueñó por completo del balón y monopolizó el apartado estadístico de jugadas de ataque. La primera acción reseñable llegó tras un magistral lanzamiento de falta de Sarabia que obligó a actuar al guardameta Cléber (minuto 8). Las principales amenazas del cuadro blanco llegaban desde la banda izquierda. La magistral calidad de Jordi Martín encontró en Carvajal una sociedad perfecta que se convirtió en pesadilla una y otra vez para la defensa brasileña.
Mientras el Corinthians apenas inquietaba la meta del Real Madrid, los de Peinado pusieron rumbo a las semifinales. A los 25 minutos llegó el aviso más claro de gol. Sarabia chuta en posición clara y el meta Cléber vuelve a convertirse en el salvador. A renglón seguido, llegó la justicia. Tras una sensacional acción personal de Sarabia, Jordi Martín define ante el portero para establecer el 1-0 (minuto 27). Este tanto no sació el hambre de los blancos que no cesaron en su búsqueda del gol. Y esa ambición tuvo su premio. Carvajal, en una de sus incontables incorporaciones al ataque chuta al larguero y Óscar Plano se aprovecha del rechace para aumentar la distancia del Juvenil B en el electrónico (minuto 37). Y así se llegó al descanso, con un Real Madrid dominador en el juego y en el marcador (2-0).
El descanso no reactiva al Corinthians
Tras el asueto, el conjunto brasileño adelantó sus líneas para intentar reducir la ventaja en el marcador, aunque sin inquietar a Aleix. Por el contrario, los de Juan Vicente Peinado gozaron de ocasiones en veloces acciones de contraataque. Álex Fernández probó fortuna en un lanzamiento que se perdió fuera por muy poco (minuto 55). Diez minutos después el Juvenil B tuvo una doble oportunidad para hacer el tercer tanto. Primero Sarabia lanza un disparo raso que el portero brasileño despejó a córner. Precisamente en ese saque de esquina, Álex Fernández perdonó cuando estaba sólo en el área pequeña. El tercer gol parecía estar muy cerca.
El minuto 70 terminó por agotar las escasas opciones que pudiera acumular el Corinthians. Arnon veía la segunda amarilla dejando a su equipo con un componente menos. Y si el Juvenil B era muy superior con igualdad numérica, esa diferencia se acrecentaba con la superioridad blanca en efectivos. Las ocasiones se sucedían en la recta final del choque. A cada cual más clara. Sarabia, Jordi Martín y Ramírez se repartieron el protagonismo en lo que fue una auténtica cascada de ocasiones manifiestas. La expulsión de Felipe (minuto 92) por derribar a Rubén Sobrino cuando encaraba la portería rival motivó la guinda final al partido puesta por el timonel del Real Madrid, Álex Fernández. El mediocentro madridista lanzó de forma magistral la falta por encima de la barrera estableciendo el 3-0 final.