La de este domingo volverá a ser una de esas míticas tardes de transistores. Con los puestos de Champions y UEFA resueltos en la noche del sábado, sólo queda por decidirse lo peor de esta Liga: el último equipo que abandonará la Categoría y la campaña que viene militará en Segunda División. Y entre los candidatos a probar el peor sabor del fútbol, está Osasuna, el último rival del Real Madrid en una temporada que esta jornada echa el cierre al curso 08-09. Tranquilidad y drama a partes iguales: los madridistas tienen asegurado desde hace semanas el segundo puesto del Campeonato mientras que los rojillos, que dependen de sí mismos, se jugarán el descenso en el Reyno de Navarra.
REAL MADRID