Noticia
25 de mayo de 2009
Arancha Díaz
Minuto 54. Fabio Cannavaro deja su puesto en el terreno de juego a Javi García. Llegó el momento de la despedida. El central, con una mano en el corazón y la otra diciendo adiós salía por última vez del césped del Santiago Bernabéu como jugador del Real Madrid. Carismático dentro y fuera del campo de fútbol, Cannavaro ha disputado más de un centenar de partidos con la camiseta del Real Madrid logrando dos Ligas (06-07 y 07-08) y una Supercopa. Una reverencia al que ha sido su público durante tres temporadas, una vuelta al campo y un sincero abrazo con sus compañeros fue la imagen de la despedida del italiano, que a sus 36 años, vuelve a su país.
Con una reverencia. Así se despidió Fabio Cannavaro del que ha sido su estadio durante tres temporadas. El italiano ha defendido el escudo del Real Madrid en más de cien partidos, y la grada madridista se lo agradeció: “Grazie Mille”, dijo el Santiago Bernabéu mientras el ‘5’ dejaba el terreno de juego entre los aplausos de sus compañeros y la ovación de un estadio agradecido. Dos Ligas (06- 07 y 07-08) y una Supercopa de España es el palmarés que el central se lleva a Italia. A sus 36 años, Cannavaro ha conquistado prácticamente todos los títulos en los que ha participado. Emocionado, pero sin perder la sonrisa, Fabio Cannavaro, se despidió de su afición. “Ha sido emocionante. Otra vez tengo que decir que “Grazie Mille” a todos los madridistas porque siempre nos han animado, no sólo a mí, sino también a todo el equipo”, dijo emocionado tras el partido.
Llegó al Real Madrid en junio de 2006, con la imagen aún en su retina de levantar la Copa del Mundo en Alemania. Su gran sentido de anticipación, agresividad, potencia y presencia en el terreno de juego le convirtieron en uno de los mejores centrales del mundo. Después del Mundial, llegó el sueño de cualquier futbolista: reconocimientos personales, premios merecidos y la oportunidad de jugar en el Mejor Equipo del Siglo XX. “Este escudo es distinto. He tenido la suerte de jugar en Clubes muy importantes, pero estoy seguro de que es especial”. Heredó el ‘5’ de otro grande, Zidane, y se convirtió en el jefe de la defensa madridista. Pero ahí no terminaron los éxitos: Balón de Oro, FIFA World Player, incluido en el once ideal de la FIFA, y decenas de reconocimientos que no le hicieron perder la concentración.
Su honradez y sobre todo, humildad le han hecho ganarse el cariño de sus compañeros, de la prensa y sobre todo de la afición, que ante el Mallorca le despidieron entre aplausos. “Creo que he puesto ganas en todos los partidos. No es fácil para un defensa que viene de fuera jugar en España ni en el Real Madrid. Sé que he fallado algunas veces, pero también he hecho cosas bien, por eso creo que la afición está contenta con mi papel en Madrid”. Su última carrera en el Bernabéu la dio alrededor del campo. Ovacionado por los aficionados madridistas, reconocido por sus compañeros, Cannavaro salió del Santiago Bernabéu recibiendo el cariño de todos. Un sincero abrazo con Iker Casillas, uno de sus grandes amigos dentro del vestuario, evidenció que se marcha más que un futbolista para el Real Madrid. “El fútbol sigue y la vida también. Ojala vuelva a jugar aquí”, dijo Cannavaro en su despedida. ¡Mucha suerte Fabio!