El Mallorca se llevó los tres puntos del
Santiago Bernabéu evitando que el
Real Madrid se despidiese de su afición con victoria en un encuentro en el que no había nada en juego.
Higuaín adelantaba a los locales celebrando, de esta forma, su centena de encuentros con la elástica blanca. Pero Arango, antes del descanso, y Cléber Santana y Keita, ya en el segundo acto, dieron la vuelta al marcador en un partido que será siempre recordado por el amor eterno que se profesaron mutuamente la afición madridista y
Fabio Cannavaro. Vuelve a su país natal uno de los mejores defensas del mundo. ¡Hasta siempre, Fabio!.