Noticia
27 de abril de 2009
Alberto Navarro
Insuperable. Así se puede calificar la racha que ha obtenido como visitante este Real Madrid. Las ocho últimas visitas sucesivas con éxito -tres puntos- logradas por el conjunto que dirige Juande Ramos nunca han sido superadas en los más de cien años de historia del Club. Tras la última victoria en Sevilla, supera los números que se consiguieran en la temporada 60-61. Los blancos son, por tanto, el equipo de la historia madridista con mayor número de triunfos consecutivos logrados a domicilio. Pero los registros madridistas como visitante no sólo se limitan a los triunfos logrados de forma consecutiva sino que, a su vez, los blancos están a cinco goles -31 han anotado hasta la fecha- de igualar su máxima cifra anotadora histórica a domicilio: 36. El triunfo logrado en el Sánchez Pizjuán supuso, además, que los madridistas igualasen el récord de partidos logrados a domicilio en una misma temporada (11).
Dicen que las estadísticas están para romperse, pero son muy pocos los que lo logran. Juande Ramos se ha empeñado en ello caminando a ritmo de récord desde que llegase a la capital de España en diciembre de 2008. Su equipo puede presumir en el presente año de llevarse el triunfo en todos sus desplazamientos, ocho en concreto: Mallorca (0-3), Numancia (0-2), Sporting (0-4), Espanyol (0-2), Athletic de Bilbao (2-5), Málaga (0-1), Huelva (0-1) y Sevilla (2-4). Una única en los más de cien años de la historia del Club.
La circunstancia más parecida se remonta a la campaña 60-61. En el Real Madrid militaban futbolistas de la talla de Di Stéfano, Gento, Santamaría o Pachín entre otros. Leyendas blancas que lograron encadenar siete triunfos consecutivos a domicilio. Uno a uno fueron cayendo rivales de la entidad del Barcelona (3-5), Betis (0-5), Real Sociedad (0-4), Espanyol (1-2), Sevilla (0-2), Athletic (0-2) y Zaragoza (2-3). Circunstancia, sin embargo, que ha sido superada en esta campaña 2008-2009.
Cinco tantos separan de hacer Historia
Pero los registros madridistas como visitante no sólo se limitan a las victorias logradas de forma consecutiva sino que, a su vez, los blancos están a cinco goles -31 han anotado hasta la fecha- de igualar su máxima cifra anotadora histórica a domicilio: 36. Una circunstancia lograda curiosamente durante tres campañas de forma consecutiva: 85-86, 86-87 y 87-88. Si tenemos en cuenta la media de los encuentros disputados como visitante en 2009 -2,75 goles por partido- podríamos afirmar que los blancos tienen muchas posibilidades de lograr este objetivo en los tres encuentros que les restan como foráneos en Liga.
Se supera la racha de Miguel Muñoz
La campaña 1960-61 presenta unos números impresionantes en Liga. Con Miguel Muñoz en el banquillo, se logró encadenar 15 victorias de forma consecutiva. Un empate sin goles ante el Real Oviedo en la jornada 26 puso punto y final a una racha de victorias sin precedentes en la historia de la entidad. Pero ese Real Madrid además obtuvo 18 victorias y dos empates en 20 encuentros consecutivos – desde la jornada 8 hasta la 27- para allanar el camino que le llevó al hacia la obtención del título de Liga en dicho campeonato.
Pues bien, la actual plantilla que dirige Juande Ramos ha conseguido igualar ese registro tras su victoria en Sevilla. Ganar en la ciudad andaluza hace que dos triunfos seguidos separen a los madridistas de superar la mejor racha de resultados de la historia de la entidad tras disputar 20 jornadas de Liga de forma consecutiva -1 victoria y 1 empate para igualarla-. Una suma de triunfos que acercaría al Real Madrid hacia su tercer título de Liga de forma consecutiva.
Iguala el récord de partidos logrados a domicilio.
Este Real Madrid, además, es el equipo que más victorias ha logrado a domicilio en una temporada completa. Este honor lo comparte, de momento, con otras dos temporadas: la de 1986-87 con Leo Beenhakker y la de 2006-2007 con Fabio Capello. Sin embargo, Juande Ramos tiene todavía tres partidos por delante (Valencia, Villareal y Osasuna) en las que puede sumar un nuevo récord a unos registros ya de por sí impresionantes.