Noticia
23 de marzo de 2009
Álvaro Velasco
Real Madrid y Olympiacos se juegan, a partir del martes 24 de marzo, una plaza en la próxima Final Four de Berlín. Precisamente fueron los griegos a los que se les ganó la última Copa de Europa del madridismo. Corría el año 1995. Catorce años después Joan Plaza puede volver a lograr la ansiada Euroliga. También fueron ellos los que el pasado curso eliminaron de la máxima competición continental al Real Madrid. El playoff se juega al mejor de cinco encuentros. El resto de eliminatorias, y en las que en cada una se juega un billete para la final a cuatro, enfrentan a Tau y Barcelona, a CSKA y Partizan de Belgrado y a Panathinaicos y Montepaschi griego. Que haya tres equipos españoles entre los ocho mejores muestra la fuerza de la ACB. El resto, dos griegos, un ruso, un serbio y un italiano.
Papalukas, Vujcic y Childress forman un trío terrorífico El equipo griego es el que cuenta con un mayor presupuesto de toda Europa. La lista de nombres de su plantilla está plagada de ilustres. Tres nombres por encima del resto. Theodoros Papalukas, base griego que lideró durante varias temporadas a CSKA. Nikola Vujcic es junto con Felipe Reyes el pivot con más talento de todo el continente. Si las lesiones le respetan, será muy peligroso. Josh Childress, norteamericano, desoyó los cantos de sirena de la NBA y prefirió emprender viaje rumbo a Europa para comenzar su etapa profesional. Son los tres mejores jugadores del equipo.
Halperlin, Greer, Vasilopoulos forman una plantilla de ensueño La plantilla la completan hombres de gran calidad. Ioanis Burusis, pivot de que promedia 12 puntos por partido; Yotam Halperlin, uno de los verdugos el año pasado del Real Madrid cuando jugaba en Maccabi; Lyn Greer, escolta anotador… Pelekanos, Pargo, Vasilopoulos, Prinzetis, Erceg o Teodosic son menos importantes en las rotaciones de Giannakis, pero serían titulares en mucho de los equipos que han luchado por ganar la Euroliga esta temporada.
El Real Madrid ganó su última Copa de Europa ante Olympiacos A partir del 24 de marzo, griegos y españoles se juegan su futuro. Los dos primeros partidos se disputarán en Grecia. Los dos siguientes en Madrid. De haber un quinto y último encuentro, tendría lugar en Atenas. Ganar uno de los dos encuentros que se disputan en el país del rival podría valer para sentenciar en la capital española. El factor arbitral puede ser decisivo y llegar a un quinto partido contra un equipo con tan alto presupuesto en una de las canchas más calientes de Europa, puede ser definitivo.