Previa
10 de marzo de 2009
Laura Navas (Liverpool)
Toca ganar. Tirar de Historia. De prestigio. De autoridad. De renombre. Del orgullo que dan 9 Copas de Europa. De recuerdos de noches europeas en las que el carácter y las ganas de Juanito se comían el campo y al rival. De valentía. De raza y de carisma. Y de todo eso va sobrado el Real Madrid. La de esta noche es una de esas citas reservadas sólo para los grandes. Uno de esos partidos que engrosará la milenaria historia del fútbol precisamente en el país que lo vio nacer. 20:45 horas. Liverpool y Real Madrid. Estadio de Anfield. Un clamor en la grada, un sueño en el ambiente y un único objetivo sobre el césped. No hay miedo. Sólo fútbol y ambición. Si alguien puede conquistar esta batalla, ése es el Real Madrid.
Llegó la hora. Los madridistas han contado los minutos desde que el pasado 25 de febrero el Liverpool sacara oro de la mina de Casillas. Desde entonces y hasta hoy han llovido las opiniones, los pronósticos, las críticas, los análisis… Y por fin llegó el día. Ahora sí que sí. La ciudad de Liverpool se prepara para vivir un partido que ya de antemano pasará a la posteridad por muchas razones. Mientras cuenta sus horas de vida, Anfield se engalana para recibir a un invitado de excepción. En el aire, olor a fútbol. A venganza. A conquista. A sueño europeo. A partido mágico. A historia. A ilusión. A goles…
Ganar, ganar, ganar y ganar
Con la cabeza alta y un solo destino: la portería de Pepe Reina. Así saltará el Real Madrid al césped de un estadio que puede que impresione, pero no intimidará a los madridistas. No importa lo mucho y alto que cante ‘The Kop’. Ni que el Liverpool no haya perdido aún en Anfield esta temporada. Ni que vuelva Steven Gerrard. Ni siquiera tendría que importar el 0-1 de la ida. Porque cuando se enfunde el uniforme blanco e impoluto de la Champions, esta plantilla sólo puede pensar en marcar y ganar un encuentro que ya se verá si necesita de prórroga o penaltis. Lo primero es lo primero. Decía Raúl que todos darán la cara en el trascendental partido ante los ingleses. A estas alturas ya nadie lo duda.
Con la partida empezada desde hace dos semanas, Juande Ramos ya tiene en mente las fichas que pondrá sobre el tablero. Y lo que no se sabe, se intuye. Casillas volverá a estar franqueado por su defensa de cabecera, ya que Pepe regresa fresco tras descansar en el derbi por sanción. En el centro del campo no habrá apuestas sobre la pareja Gago-Lass, que se las verá con Gerrard, Xabi Alonso y Mascherano. Con Robben volcado a la derecha y el equipo confiado en sus eléctricos desbordes, sí se aceptan pronósticos para la última plaza en el centro del campo: Sneijder o Marcelo. Arriba, la velocidad de Higuaín y la efectividad del máximo goleador de la Champions (Raúl suma ya 66) buscarán hacer estragos en la zaga inglesa.
No se vive de las rentas
Ese es el mensaje que debe tener claro el Liverpool. Si hay un equipo capaz de remontar un 0-1, a domicilio y en el mismísimo estadio de Anfield, es el Real Madrid. Si Rafa Benítez opta porque su equipo juegue como lo hizo en el Bernabéu, salvaguardando a ultranza el tesoro del gol, puede que a la postre lo acabe pagando caro. Los madridistas saben que su mayor virtud debe ser la paciencia y la constancia. Lo demás acabará llegando. A pesar de que Steven Gerrard esté completamente recuperado de su lesión muscular y de que Fernando Torres haya olvidado ya el esguince de tobillo con el que se marchó de Madrid. Y sí, todo indica a que el español saldrá de inicio pese a las especulaciones.
Quien no podrá repetir hazaña ante los blancos será el goleador de la ida. Yossi Benayoun es baja por lesión y su puesto lo ocupará Fabio Aurelio, que el lunes avisaba, respetuoso, del peligro del rival. Dudas en el lateral derecho, donde la incierta presencia de Arbeloa sería sustituida por Skrtel. Pocas novedades que sumar y dos datos más para aliñar la victoria. El Liverpool sólo ha ganado dos de sus 12 enfrentamientos europeos disputados en Anfield ante equipos españoles y el espíritu de Juanito ya vuela hacia la ciudad de Los Beatles… ¿Todavía hay alguien que no crea en la remontada?