Noticia
04 de marzo de 2009
Álvaro Velasco
El Atlético de Madrid llega al Santiago Bernabéu con el ánimo de romper una racha negativa que se prolonga en el tiempo. El Real Madrid con el de sumar su undécima victoria consecutiva, seguir con su imparable ascenso y meter presión al Barcelona en la lucha por el campeonato liguero. Un duelo precioso el que se disputa en el estadio más carismático del fútbol mundial.
Hace casi diez años de la última victoria del Atlético de Madrid ante el Real Madrid. Tanto en los encuentros disputados el Santiago Bernabéu como en el Vicente Calderón, incluidos los partidos de liga y amistosos disputados entre ambos en esta década, los rojiblancos no han sido capaces de marcar más goles que sus vecinos en todo este tiempo. Dos lustros en los que al Real Madrid le ha dado tiempo a ganar cuatro Ligas y dos Copas de Europa.
Desde que nació la Liga, se han enfrentado en 71 ocasiones con el Madrid como local. El Real Madrid ha ganado 48, en once ocasiones han empatado y en doce ganaron los rojiblancos. Del total de enfrentamientos en todas las competiciones nacionales y en todos los escenarios posibles, 181, los blancos han ganado 92. Es decir, en toda la historia, el Real Madrid ha ganado uno de cada dos partidos de los que han jugado con los de la ribera del Manzanares, con un total de 303 tantos para los madridistas y de 234 para su rival.
Si vemos la historia reciente, el resultado que más se repite es el mismo: victoria madridista. En los últimos 27 enfrentamientos entre ambos en Chamartín, es decir, desde la temporada 1979/80 -recordemos que de 2002 a 2004 no computan los registros ya que ambos equipos no se vieron las caras al militar el Atlético de Madrid en Segunda División- , 19 partidos han terminado con ese final. La primera vez que se enfrentaron fue hace ya poco más de 80 años. En febrero de 1929 el Real Madrid ganó por dos goles a uno, dando comienzo a una rivalidad histórica e el campeonato. Hubo que esperar hasta once años después, 1940, para ver como los rojiblancos eran capaces de salir del estadio de su enemigo con una victoria.