Noticia
17 de febrero de 2009
Javier Coloma
Alfredo Duro es periodista deportivo en Radio Marca y se le puede escuchar en el programa ‘La futbolería’. Ha estado ligado durante muchos años a la información relacionada con el Real Madrid pero aquella final la vivió como un simple aficionado al fútbol.
Viví la final de París del 81 frente al Liverpool como un aficionado más y fue una experiencia excitante, comparable a pocas cosas en este mundo. Por entonces ya era una leyenda lo que significa para el Real Madrid ganar una Copa de Europa y tuve la oportunidad de verles jugar aquel partido. Tras aquella semifinal mítica ante el Inter en ese ambiente tan terrible de Italia, la final era una mezcla de excitación y ansiedad porque la Copa de Europa se había convertido en un Santo Grial del madridismo que nadie podía volver a encontrar.
Se había dicho que aquel equipo estaba por debajo de los grandes de Europa pero no estoy en nada de acuerdo. Se había vencido en dos años a los grandes equipos europeos del momento como el Hamburgo, el Oporto o el Inter y se alcanzó una semifinal en el 80 y la final del 81. Aquel equipo era el que mejor representaba los valores tradicionales del Real Madrid aunando coraje, voluntad y compromiso, y era único trasladando todas sus necesidades y sus problemas a la grada. Tenían una sensación de voluntad capaz de ganar a cualquiera y en ese sentido era envidiable.
La eliminatoria que disputarán ahora ante el Liverpool me inspira cierta sensación de optimismo. Parece que en los últimos dos meses se ha dado la vuelta al enfrentamiento, y casi todas las malas noticias están cayendo del lado del Liverpool: una mala racha en la Premier, la baja de Gerrard aunque aún no se sabe si podrá jugar en el Bernabéu… Los blancos, sin embargo, afrontan la eliminatoria con el optimismo y la confianza que han ido adquiriendo en los últimos partidos. Ahora son un equipo capaz de minimizar riesgos y estoy seguro de que sabrá encontrar el momento en el que pueda decantar la eliminatoria, porque ese momento seguro que llegará. Habrá dificultades pero ha llegado una situación en la que el Real Madrid sabe a la perfección cómo manejar cada instante del partido, y eso en Europa cuenta mucho.