Noticia
02 de febrero de 2009
Álvaro Velasco
La última incorporación del Real Madrid, Julien Faubert conoció el que va a ser su lugar de trabajo los próximos meses: el Estadio Santiago Bernabéu. Tras su presentación en la sala de prensa, conoció los sacros lugares del estadio, es decir, el vestuario local y el césped. Dos lugares míticos por los que han pasado los mejores futbolistas de la historia del fútbol. En el césped, deleitó a los aficionados mostrando sus cualidades técnicas con una serie de toques de balón y le tomaron las primeras fotografías como jugador madridista.
La cara de Faubert, tras enfundarse la elástica madridista, mostraba una tremenda ilusión. Mientras se vestía comentó las ganas que tenía de jugar un partido de fútbol en tan mítico recinto. Cumplido el ritual en el que el guerrero se pone su uniforme de guerra, camiseta del Real Madrid con la que el francés ayudará a sus compañeros a asaltar el campeonato nacional y la Liga de Campeones, encaró el túnel de vestuarios. Al final de él, le esperaba el Santiago Bernabéu.
Parecía que pisaba Wembley por la intensa lluvia que cayó en la capital española durante toda la mañana. A su salida, decenas de aficionados agolpados en una mañana de tan incomoda climatología, le recibieron con una bonita ovación. El francés, con dos balones dorados les ofreció un amplio repertorio de filigranas y toques con el esférico. El recital técnico finalizó con Faubert lanzando los balones a tan agradecido público. La bajada al césped también sirvió para que el número dieciocho del Real Madrid se inmortalizara en las primeras instantáneas con el uniforme oficial del Real Madrid. Decenas de fotógrafos se agolparon para conseguir tal instantánea.
El nuevo futbolista del Real Madrid no estaba sólo en tan importante momento. Estuvo acompañado de su mujer y de parte de su familia, con los que también quiso fotografiarse en uno de sus días más especiales. Fue poco antes de que encarara por segunda vez el túnel de vestuario para finalizar su presentación oficial como jugador del Real Madrid. La próxima vez que pise el verde de Chamartín será para hacer lo que mejor sabe y para lo que ha venido: jugar al fútbol. Su primera oportunidad será el próximo sábado, con el Racing de Santander como testigo.