Noticia
30 de enero de 2009
David Briz
El Liverpool no vive su mejor momento. Los de Rafa Benítez cedieron su tercer empate consecutivo en la Premier, esta vez ante el Wigan Athletic, para de ese modo hacer más líder al Manchester United. Los reds se adelantaron en el marcador gracias a un gol de Yossi Benayoun al filo del descanso pero se dejaron dos puntos en los últimos minutos tras un penalti cometido por Lucas Leiva que transformó el ex jugador del Celta Mido. Ahora, el Liverpool es tercero empatado a puntos con el segundo clasificado, el Chelsea. Serán precisamente los blues los próximos rivales de un Liverpool sumido en la irregularidad.
El año nuevo parece haber transformado al Liverpool de Rafa Benítez. El equipo fiable y serio de los cuatro primeros meses de competición se ha convertido en un conjunto frágil mentalmente que se ve incapaz de pasar del empate durante tres partidos consecutivos en la Premier. El último escollo de los reds fue el Wigan. Esta vez el empate llegó de penalti y a siete minutos del final.
El Liverpool, que saltó decidido a llevarse los tres puntos del JJB Stadium de Wigan, se adelantó poco antes del descanso merced a un gol del israelí Yossi Benayoun. Sin embargo, los de Rafa Benítez no consiguieron finiquitar el encuentro y a siete minutos del final, Mido transformaba un penalti cometido por el brasileño Lucas Leiva. Tras el gol del Wigan, los reds no tuvieron la oportunidad de reaccionar y volvieron a perder dos puntos.
Ahora, el Liverpool comparte la segunda plaza con el Chelsea de Luiz Felipe Scolari. Ambos tienen 48 puntos en veintitrés partidos y se mantienen por debajo del Manchester United. Un Manchester que, a pesar de haber disputado un partido menos, se encuentra en la primera posición con 50 puntos. La próxima jornada será decisiva. El Liverpool recibirá en Anfield al Chelsea (domingo, 17:00 horas) en el partido estrella de la semana.