Noticia
26 de enero de 2009
Realmadrid.com
A la segunda tampoco pudo ser para el Liverpool. Los pupilos de Rafa Benítez, que ya fueron incapaces de ganar al Everton en la Premier, volvieron a empatar contra su eterno rival, el Everton, esta vez en FA Cup. Los reds se vieron superados en los primeros compases del partido por su rival y sólo un tanto de Steven Gerrard tras una genialidad de Fernando Torres hizo que la eliminatoria tenga su desenlace en el replay.
Segundo derbi entre Liverpool y Everton en una semana y segundo empate consecutivo. Los dos equipos del Merseyside repitieron resultado – empate a un gol- , esta vez en la FA Cup y tendrán que medirse en el partido de desempate, el llamado en Inglaterra ‘replay’.
Si en el primer encuentro el equipo dirigido por Rafa Benítez había llevado la iniciativa en el juego, en esta ocasión el peso del partido recayó sobre el Everton, que se adelantó en el marcador gracias a un gran cabezazo de Lescott ante el que nada pudo hacer Pepe Reina, portero de los reds. Varapalo para los de Anfield, que además se encontraban con serios problemas para generar juego y ocasiones ante un rival muy bien situado sobre el terreno de juego.
Sin embargo, este Liverpool tiene ese punto de calidad que hace falta en todo equipo grande y que les permite sacar resultados adelante a pesar de no practicar su mejor juego. No hizo falta más que un fogonazo de sus dos estrellas para reinstalar las tablas en el marcador. Espectacular pase de Fernando Torres, que con un perfecto toque de espuela transformó un balón largo en un pase medido para que Steven Gerrard, con un zurdazo seco que se coló pegado al palo izquierdo de la portería del Everton, se convirtiera en el 1-1 que a la postre sería el resultado final.
A partir del tanto de Gerrard, el Liverpool se echó al ataque en busca del triunfo. Mientras, el Everton se conformó con el empate y se limitó a esperar a su rival muy ordenado. Todos y cada uno de los envites de los reds fueron inútiles, y la eliminatoria se decidirá en el partido de desempate.