Noticia
20 de enero de 2009
Realmadrid.com/Efe
El Liverpool se dejó el liderato que ha ostentado en la primera parte de la Liga de Inglaterra en el derbi, después de que el Everton, a siete minutos del final, privara de la victoria a su vecino para depositar en manos del Manchester United el dominio de la Premier. Los diablos rojos tienen, además, un encuentro aplazado.
Una jugada a balón parado, ejecutada por Mikel Arteta y consumada por el australiano Tim Cahill, echó por tierra las expectativas del conjunto de Rafael Benítez, que se vio ganador cuando Steven Gerrard encarriló el triunfo en el minuto 70.
Benítez, ya en el banquillo después de superar las intervenciones de cálculos renales, tiró de la artillería española para el derbi local. Fernando Torres formó parte del once titular por primera vez desde su lesión. Y reapareció Xabi Alonso, después de dos semanas de ausencia por la dolencia en el empeine. Pepe Reina y Albert Riera no han dejado de ser fijos. Álvaro Arbeloa fue el único que permaneció en el banquillo. Frente a ellos Mikel Arteta como responsable del mando de operaciones del Everton.
Fernando Torres dispuso de la oportunidad más clara del duelo. Cerca de la media hora, tuvo un mano a mano con el meta Tim Howard. Aunque su disparo se marchó al palo. Apretó el Liverpool estimulado por la acción. Y poco antes del intermedio Riera propinó un zapatazo que salió fuera por poco.
No decayó el ritmo en segunda parte. Todo lo contrario. La presencia en las áreas fue mayor. Steven Gerrard advirtió con un tiro que desvió Howard y su rechace fue desperdiciado por el finlandés Sami Hyypia. El gol llegó después. Con un envío de Riera hacia el capitán del Liverpool, que disparó desde la media luna, abajo, pegado al palo derecho de la meta. Imparable para Howard.
El tanto sosegó al Liverpool pero no aplacó el ánimo del Everton que, en el tramo final, encontró su premio al aprovechar el australiano Tim Cahill una falta lateral lanzada por Mikel Arteta.