Noticia
16 de enero de 2009
Realmadrid.com
Ha ido escalando progresivamente en su carrera como entrenador, y siempre manteniendo unos principios muy concretos que ahora mantiene en el Real Madrid. En una entrevista concedida a www.sabercompetir.com en 2007, Juande Ramos analiza aquellos aspectos que considera imprescindibles para el buen funcionamiento de un equipo.
Intento convencer a los jugadores de que a través del equipo es más fácil conseguir las metas personales. El equipo siempre te devuelve más de los que tú le puedas dar, aunque se lo des todo; si cada uno le da al equipo todo lo que tiene y piensa en el interés colectivo, el equipo acaba recompensándoselo. Cada uno tiene un papel que desarrollar en el seno del grupo. Es necesario entender esto para que la maquinaria colectiva funcione. El equipo es muy generoso si antes lo han sido con él. El equipo les va a ayudar, incluso a ser mejores. Así trato de convencerles e involucrarlos en la idea, en el proyecto. Intento captar el compromiso profesional de cada uno de los futbolistas para construir idea de equipo.
El entrenador tiene que ser honesto y sincero. Intento ser totalmente honesto conmigo mismo y con los demás. Trato a los futbolistas con naturalidad e intento marcar una línea de conducta y de trabajo, consecuente con mis conceptos y mi forma de entender el fútbol. Intento no caer en mis propias contradicciones, digo lo que pienso y hago lo que digo. Me gusta ser claro y positivo. Si el jugador percibe confusión o duda en los argumentos de su entrenador, y más ante los malos resultados no sabe a qué atenerse y deja de creer en ti.
No es sólo por mi forma de ser. El futbolista es el “protagonista”. Ellos son los que hacen el esfuerzo y son los que tienen que disfrutar al máximo de las victorias. Aunque también les inculco que todos debemos ceder nuestro protagonismo al equipo. Él nos hará más grandes. Yo prefiero asumir mi responsabilidad en los momentos difíciles, cuando se necesita realmente que alguien lleve el timón. Es ahí cuando me gusta aparecer.
Busco que mis equipos sean eso, un EQUIPO. Y que sean realmente competitivos. Es clave SABER COMPETIR. Es fundamental que los jugadores adquieran una mentalidad fuerte, que el equipo adquiera una actitud adecuada para competir. Yo me he encontrado con futbolistas que tienen una mentalidad dura, ganadora y que no tienen una gran calidad como futbolistas pero llegan a ser necesarios en el rendimiento de un equipo por esta mentalidad. Para mí, el buen futbolista es competitivo, su talento es solidario para con el equipo y lo expresa sobre todo en los momentos de mayor dificultad.
A lo largo de mi experiencia he ido comprobando que cuando un equipo pierde ilusión por luchar por algo grande, su rendimiento baja muchísimo. Cuando un equipo parece que se queda sin motivos para competir se convierte en muy vulnerable y puede ser superado con facilidad. La ilusión y la alegría en el trabajo son básicos. Variamos mucho los entrenamientos. Tratamos de combatir la rutina. Se trata de que el jugador no sepa qué le espera en cada entrenamiento. Así se implica más en el trabajo. También buscamos que el jugador disfrute entrenando, razón por la que el balón tiene mucha presencia. Y aquí es importantísimo el trabajo en grupo, yo siempre intento que mis compañeros del cuerpo técnico participen en todas y cada una de las decisiones. Cuando hablo de grupo me refiero tanto al vestuario como al cuerpo técnico. Yo no puedo hacer nada sin la colaboración de mi gente.