El Real Madrid allana, paso a paso, su camino hacia la remontada. En Mallorca demostró una descomunal pegada y un juego tan brillante como sólido. No en vano, los blancos no
han encajado un tanto en los tres últimos encuentros y ocupan ahora, empatados con el Sevilla, la segunda posición de la tabla clasificatoria.
Robben, nada más comenzar el encuentro;
Raúl, de tacón, quince minutos más tarde y
Ramos, de fenomenal volea, en la segunda mitad anotaron los tantos de un equipo que en Mallorca demostró que cree ciegamente en sus posibilidades en Liga.