Noticia
10 de enero de 2009
Alberto Navarro (enviado especial a Mallorca)
Mallorca se inundó de madridismo. La afición blanca residente en la ciudad balear colapsó las inmediaciones del hotel Gran Meliá Victoria para disfrutar del contacto directo con dos integrantes de la primera plantilla del Real Madrid: Iker Casillas y Sergio Ramos. Ambos futbolistas derrocharon, en todo momento, simpatía y afecto ante el agradecimiento de decenas de seguidores que se mostraron entusiasmados por la posibilidad de ver tan de cerca a sus ídolos.
El contacto con la afición es siempre importante. Más si tenemos en cuenta que algunos seguidores sólo pueden ver a sus ídolos una vez al año. Pensando en ello, el Real Madrid llevó a cabo hace más de dos años una loable iniciativa en la que dos miembros de su plantilla firman autógrafos a los aficionados locales de la ciudad donde se va a desarrollar el acontecimiento deportivo. Esta tradición, acorde a la importancia de la entidad, tuvo su punto de partida en Pamplona, concretamente en noviembre de 2006.
La emoción embargaba los rostros de las decenas de aficionados que esperaban impacientes su turno para poder disfrutar del contacto directo con sus ídolos deportivos. Multitud de camisetas, pósters, bufandas, balones… portados por varias generaciones de seguidores blancos que aguardaban pacientemente su momento para ser garabateados con la impronta de cualquiera de los dos protagonistas.
La emoción, las lágrimas y, por supuesto, los flashes se convertían en protagonistas cuando hacía acto de presencia Iker Casillas. El flamantemente nombrado como mejor portero del mundo por la Federación Internacional de de Historia y Estadística (IFFHS) celebraba este título honorífico estando en contacto con los aficionados baleares. Firmas, fotos e incluso abrazos formaron parte de las decenas de peticiones que el de Móstoles no dudó en satisfacer.
Sergio Ramos, a su vez, demostraba esa simpatía de la que ha hecho gala en estos años como integrante de la primera plantilla blanca y que le ha valido el cariño de seguidores y compañeros de vestuario. El defensa andaluz- candidato a entrar en el once ideal de UEFA.com- era aclamado por las aficionadas más jóvenes correspondiendo el zaguero a tanto piropo con la mejor de sus sonrisas. Y es que Mallorca disfrutó del Real Madrid en estado puro.