El que fuera niño prodigio de nuestro cine hace algunos años, se declara Madridista practicante. Presume de Carnet de Socio, al igual que su hijo; de ir al campo con su sobrino y de ser uno de los pocos privilegiados que ha podido echarse la siesta en el césped del Bernabéu o de haberse dado un baño en La Cibeles escoltado por la policía. Eso sí, por exigencias del guión. Todo esto nos lo cuenta mientras charlamos tranquilamente, a pie de campo, en el Bernabéu.