Noticia
06 de enero de 2009
Realmadrid.com
Terminó la primera vuelta del campeonato en la Segunda División B y el Real Madrid Castilla se mantiene en los puestos de play off. Los hombres de Julen Lopetegui confirman así su buena marcha, especialmente tras retomar la senda de la victoria en el último partido ante el Pájara Playas (2-0). La tarea, ahora, es seguir creciendo y mantener los buenos resultados con el objetivo en mente de dar el salto, de nuevo, a la División de Plata.
Fin de la primera vuelta en el Grupo II de la Segunda División B. El Real Madrid Castilla es el cuarto clasificado con 30 puntos y, de terminar así el campeonato, los hombres de Julen Lopetegui tendrían acceso a los play off de ascenso a la Segunda División. El equipo blanco, tras su victoria ante el Pájara Playas, pone la rúbrica a este primer lance del campeonato donde puede presumir de haber sido uno de los mejores equipos de su categoría.
El comienzo no pudo ser más esperanzador. Los blancos comenzaron arrollando en los primeros compases del campeonato, donde la derrota se hizo esperar hasta la jornada 14 y el equipo se mantuvo líder durante diez jornadas (desde la jornada 6 hasta la 16) aunque, por entonces, ya tenía el honor de haber sido el único equipo invicto de todo el espectro futbolístico español. El Castilla comenzaba a ganarse la vitola de equipo invencible, inseparable a los puestos altos de la tabla y el Alfredo Di Stéfano salía en las pesadillas de más de un conjunto (19 goles en casa en los primeros 7 partidos, con dos goleadas seguidas por 5-1 y 4-0 al Universidad de las Palmas y al Fuerteventura respectivamente).
Colección de goles
En la actualidad, tras algún tropiezo que entraría incluso en las mejores previsiones, los madridistas ocupan el cuarto puesto en la clasificación (recuperando los puestos de play off que perdieron en la jornada 18 ante el Navalcarnero) y alguno de sus jugadores disfruta de un momento especialmente dulce. Adam Szalai y Alberto Bueno ocupan un ático de lujo en la clasificación de máximos goleadores del grupo (suman nueve goles cada uno en el primer puesto de la tabla, dos por encima de los siguientes clasificados) colaborando con esos 18 goles a que el Castilla sea el máximo anotador del grupo (33 goles a favor en 19 partidos). La mejor recompensa al trabajo bien hecho llegó en forma de debut. El delantero madrileño tuvo la oportunidad de estrenarse con el primer equipo ante el Real Unión en Copa del Rey, suerte parecida a la de su compañero, Miguel Palanca, que debutó poco tiempo después frente al Barcelona en el Camp Nou.
Todos estos antecedentes, y la última victoria ante el Pájara Playas que rompe una mala racha de resultados, dan al Castilla todo tipo de licencias para soñar con el ascenso. De momento, toca volver a sumar puntos la próxima jornada e ir paso a paso en un camino hacia el objetivo final: celebrar todos juntos en junio la consecución del pasaporte a los campos de Segunda División.