Noticia
06 de enero de 2009
Alberto Navarro
El extremo del Real Madrid Arjen Robben está en boca de todos. Dos excelentes actuaciones consecutivas en el Santiago Bernabéu ante sendos rivales directos por la lucha por la Liga, Valencia y Villarreal, le han llevado a las portadas de medio mundo. Pero Robben no sólo destaca por su endiablada velocidad, sus desequilibrantes desbordes o sus envenenados remates a portería. El centrocampista holandés domina un arte que empieza a estar en decadencia pero que ha sido siempre protagonista a lo largo de la historia de este bello deporte: el pase de la muerte. Robben es, con seis, el futbolista que más pases de la muerte realiza en Primera División.
El pase de la muerte puede ser definido como una asistencia en la que un jugador adelantado a la defensa contraria cede el balón a un compañero que se incorpora por detrás de la defensa y de cara a la portería. El futbolista que recibe el balón queda, de esta forma, inhabilitado del fuera de juego teniendo muchas posibilidades de marcar gol.
Arjen Robben es el jugador que mejor personifica este arte futbolístico. El holandés es con seis el que más pases de la muerte realiza en la competición nacional por excelencia. Le siguen Jonathan Pereira (Racing de Santander), Villa y Joaquín (Valencia) con cuatro. Con tres aparecen Jesús Navas (Sevilla), Messi e Iniesta (Barcelona), Eliseu (Málaga) y Pires (Villarreal); y con dos Cazorla (Villarreal).
El extremo tulipán, por tanto, ha realizado los mismos pases de la muerte que juntos suman los barcelonistas Messi e Iniesta e incluso uno más que los futbolistas del Villarreal Cazorla y Pires. Se puede decir que Arjen Robben es, por tanto, el rey del pase de la muerte.